La Rioja, la provincia con la electricidad más barata del país: los números que respaldan la política tarifaria de Quintela

Mientras el ajuste nacional golpea los bolsillos de millones de argentinos, La Rioja se para en un lugar distinto: sus usuarios pagan las facturas eléctricas más bajas de todo el país. No es un dato de campaña, es un relevamiento concreto de la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA) correspondiente a septiembre de 2026.

Los cuadros comparativos ubican a EDELaR en el primer lugar de las seis categorías analizadas, tanto para clientes residenciales como comerciales. La ventaja no es marginal: en varios segmentos, la diferencia con las distribuidoras que le siguen supera el 60%.

Lo que pagan los hogares

Para un consumo mensual de 750 kWh sin subsidio nacional, un usuario riojano abona $170.925. En la misma categoría, ESCAPEM cobra $200.103 y REFSA $200.165. La diferencia ronda los 30.000 pesos.

En el segmento de 600 kWh mensuales sin subsidio, La Rioja registra $135.015 frente a los $157.575 de EDENOR o los $158.979 de REFSA.

En las categorías con subsidio nacional, EDELaR también presenta los importes más bajos. Un consumo de 600 kWh cuesta $98.835 y uno de 750 kWh llega a $129.359.

El beneficio también alcanza a los comercios

Los datos de ADEERA muestran que la ventaja tarifaria se extiende a los usuarios comerciales. Para un consumo de 500 kWh mensuales, EDELaR factura $95.233, mientras que REFSA, la distribuidora que le sigue en la comparación, cobra $158.399: casi 63.000 pesos más.

En la categoría comercial de 1.500 kWh, la diferencia es aún más pronunciada: La Rioja registra $286.738 frente a los $442.026 de DPEC y los $480.399 de REFSA.

Para las pequeñas empresas y los comercios de barrio, donde la energía eléctrica es uno de los principales costos fijos, esa brecha es concreta y mensual.

El congelamiento que sostiene la diferencia

Detrás de estos números hay una decisión política: en mayo de 2026, el gobierno provincial congeló el precio de la electricidad para usuarios residenciales y comerciales, tomando como referencia el cuadro tarifario vigente al 30 de abril.

La medida, que iba a durar hasta fines de agosto, fue prorrogada hasta el 31 de octubre de 2026. El objetivo declarado es claro: evitar que los incrementos en el precio mayorista de la energía, definidos a escala nacional, se trasladen de manera íntegra a las facturas de los riojanos.

El resultado está a la vista en el relevamiento de ADEERA: La Rioja no solo mantiene las tarifas más bajas del país, sino que lo hace de manera sostenida en todas las categorías medidas. Una política provincial que, en el contexto del ajuste energético nacional, marca una diferencia real para familias, comercios y actividades productivas.