Quintela le respondió a Milei con dureza: “Los agravios no tapan el ajuste salvaje”
El gobernador riojano Ricardo Quintela salió con fuerza a contestarle al presidente Javier Milei tras las críticas que el jefe de Estado lanzó durante su visita a Catamarca con motivo del Día del Minero. Lo que empezó como un embate presidencial contra la política financiera de La Rioja terminó siendo un cruce político de alto voltaje, con Quintela apuntando directo a las contradicciones del modelo libertario.
Lo que dijo Milei
Desde Catamarca, Milei cuestionó al gobernador Quintela por no adherirse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y por la emisión de los Chachos, la herramienta financiera provincial con la que La Rioja sostiene el pago a empleados estatales. “Volvió a emitir papelitos de colores para pagarles a los empleados estatales, mientras el país entendió que el camino al progreso es la inversión”, disparó el presidente.
La respuesta de Quintela
El mandatario riojano no dejó pasar las declaraciones. “Qué fácil es viajar a Catamarca a agredir a las provincias y repartir insultos desde un atril, mientras se esconde el desastre de un modelo que prometió crecimiento y solo trae recesión”, respondió con contundencia.
Quintela fue más allá y cuestionó el rumbo político del gobierno nacional: “De la pretensión mesiánica de ser el faro de la libertad mundial, pasamos a ser el aguantadero de los trabajos sucios de una asociación ilícita continental. Milei se comporta como un peón obediente de mandatos ajenos, más preocupado por cumplir con foros internacionales que por atender el sufrimiento de las familias argentinas”.
El RIGI y los Chachos, en el centro del debate
Sobre la negativa al RIGI, Quintela fue claro: “Me opuse, me opongo y me opondré siempre que haya personas que quieran entregar nuestros recursos naturales sin dejar beneficios concretos ni desarrollo para las provincias”. Y deslizó que La Rioja tiene más de 20 proyectos de inversión en marcha sin necesidad de ese régimen.
En cuanto a los Chachos, el gobernador defendió la medida como una política deliberada y no como una salida desesperada: “Son una herramienta financiera que impulsamos para acompañar a los trabajadores y fortalecer la economía local frente al abandono nacional”.
El cierre fue lapidario
Quintela cerró su respuesta con una frase que ya circula en los principales espacios políticos de la provincia: “Al final, va a pasar a la historia como el presidente que no puso ni un solo ladrillo y no hizo absolutamente nada por la Argentina”.
El cruce expone una grieta que no cierra entre la Nación y las provincias que resisten el ajuste. Y en La Rioja, el gobernador eligió la confrontación directa como señal política hacia adentro y hacia afuera.
