Quintela le planta cara a Milei: La Rioja tiene agenda productiva propia y no necesita el RIGI

El gobernador Ricardo Quintela salió con fuerza a responderle al presidente Javier Milei tras las declaraciones que el mandatario nacional realizó durante su visita a Catamarca, donde inauguró dos plantas de producción de carbonato de litio de la empresa Río Tinto e hizo comparaciones directas entre provincias para cuestionar la gestión riojana.

La respuesta llegó sin demoras. Quintela acusó a Milei de agredir sistemáticamente a las provincias y le reclamó que el Gobierno nacional dirija su energía a resolver los problemas económicos concretos que enfrentan las familias argentinas, en lugar de destinar tiempo a confrontar con los gobernadores.

La Rioja tiene más de 20 proyectos productivos en marcha

Uno de los ejes centrales del cruce fue el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Milei había señalado que La Rioja carece de proyectos productivos por no adherir al esquema, comparando la situación provincial con la de Catamarca y San Juan, que juntas acumulan diez proyectos aprobados bajo ese régimen por cerca de 23.000 millones de dólares.

Quintela rechazó esa lectura y fue categórico: la provincia lleva adelante más de 20 proyectos productivos sin necesidad de sumarse al RIGI. Para el gobernador, adherir a ese régimen implicaría resignar soberanía sobre los recursos naturales riojanos, algo que su gestión no está dispuesta a hacer.

Los Chachos, en el centro del debate

El presidente también apuntó contra los Chachos, la herramienta financiera que Quintela implementó para sostener el poder adquisitivo de los trabajadores estatales en el marco del ajuste nacional. Milei los definió como “papelitos de colores”, en un intento de desacreditarlos como instrumento económico.

El gobernador defendió la medida sin titubeos. Sostuvo que los Chachos fueron diseñados para acompañar a los trabajadores riojanos y fortalecer la economía provincial ante un contexto nacional que, según su diagnóstico, recorta recursos a las provincias sin ofrecer alternativas de desarrollo.

El reclamo de fondo: menos agravios, más obras

Más allá del intercambio puntual, Quintela dejó planteado un reclamo estructural: la reducción de fondos nacionales destinados a las provincias y la ausencia de obras e iniciativas del gobierno central que impulsen el crecimiento del interior del país.

El cruce entre el gobernador y el presidente expone una tensión que va mucho más allá de los estilos: es una disputa sobre el modelo de desarrollo, el rol del Estado nacional frente a las economías regionales y quién decide sobre los recursos estratégicos del territorio riojano.