El nuevo Régimen Penal Juvenil rige desde este fin de semana en La Rioja: robar, agredir o acosar por redes ya tiene consecuencias penales desde los 14 años
Desde este sábado a la medianoche, La Rioja aplica una de las transformaciones más profundas de su sistema judicial en materia de niñez y adolescencia. El nuevo Régimen Penal Juvenil elimina el umbral de dos años de pena mínima que antes operaba como filtro de ingreso al sistema penal, y abre la puerta a que cualquier delito cometido por un adolescente de 14 años en adelante sea objeto de proceso judicial.
La jueza de Familia, Niños, Niñas, Adolescentes y Adultos Mayores N°2 de la provincia, Alicia Valdez, fue contundente al explicar el alcance del cambio: todo tipo de delito habilitará ahora la intervención del fuero penal juvenil, sin distinción de gravedad de pena.
La privación de libertad no es automática
La magistrada fue clara en un punto que genera inquietud en muchas familias riojanas: el encierro sigue siendo una medida de última instancia. Las garantías constitucionales y procesales permanecen vigentes, y la detención inmediata no es la regla. La gravedad del hecho será determinante, y la realidad local —según la propia jueza— no registra, por ahora, los delitos de mayor envergadura que antes sí habilitaban la punibilidad.
Sin embargo, el impacto sobre el volumen de causas será considerable. La Secretaría Penal Juvenil de la Primera Circunscripción Judicial, a cargo del juzgado que titulariza Ivana Alarcón Rearte, ya acumulaba más de un centenar de expedientes de menores no punibles que carecían de canal procesal. Esa situación cambia radicalmente desde este fin de semana.
Qué conductas quedan ahora bajo la mira penal
La enumeración que ofreció la magistrada describe conductas que hasta ahora circulaban sin consecuencias formales en la vida cotidiana de adolescentes riojanos:
Peleas y agresiones físicas en la vía pública o en el ámbito escolar.
Robos y hurtos de celulares, bicicletas y mochilas.
Daños materiales, como romper vehículos.
Portación de armas en establecimientos educativos.
Conductas a través de redes sociales: amenazas, hostigamiento, difusión de imágenes íntimas sin consentimiento, acoso y extorsión digital.
El celular, en el centro del debate
Uno de los ejes más resonantes de la advertencia judicial apunta al entorno digital. La jueza Valdez fue directa: el teléfono celular ya no es territorio libre de consecuencias. Grabar una agresión y difundirla, humillar a alguien en redes, extorsionar o acosar son conductas con efectos penales concretos.
Y hay más: quienes estén presentes en un hecho delictivo —aunque no sean los autores materiales— pueden ser procesados según los distintos grados de participación que prevé la ley.
Responsabilidad que también alcanza a los padres
El nuevo régimen no se limita a los jóvenes. La magistrada recordó que junto a la responsabilidad penal del adolescente coexiste la responsabilidad civil de los padres o tutores. Un punto que interpela directamente a los adultos riojanos y que la Justicia ya está comunicando con claridad.
La síntesis que dejó Valdez es, quizás, la más gráfica: no todo es una travesura. Robar, agredir, amenazar y hostigar —ya sea en la calle o desde una pantalla— tiene nombre jurídico. Y desde este sábado, también tiene proceso.
