El gobierno de La Rioja endureció su postura frente a la administración nacional. El ministro de Hacienda y Finanzas, Fabián Blanco, salió a rebatir públicamente las declaraciones del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, quien había sostenido en un video difundido en sus redes sociales que la provincia no atravesaba una crisis de fondos, sino un problema de gestión.

La respuesta fue directa, con números sobre la mesa y un desafío explícito a revisar las cuentas de manera pública.

Un relato “incompleto”, según el ministro

Blanco apuntó al centro del argumento de Menem: el supuesto repunte de la coparticipación durante mayo. Para el funcionario provincial, esa lectura es parcial y engañosa. “El diputado hizo referencia a lo que se ha recibido de coparticipación en el mes de mayo. Pero es una serie que tiene 12 capítulos. Y se olvidó de contar los cuatro primeros”, disparó.

El ministro explicó que el alza de mayo responde a la estacionalidad de impuestos nacionales como Ganancias e IVA, y no a una mejora estructural en la distribución de recursos. Al consolidar el balance del primer cuatrimestre, el panorama es otro: “Si hacemos una sumatoria de todos los negativos, seguimos por debajo”, advirtió.

Caída sostenida en el primer cuatrimestre

Los datos que presentó Blanco son contundentes. Comparado con el mismo período del año anterior, La Rioja recibió:

– Enero: 7,13% menos, equivalente a 8.000 millones de pesos.
– Febrero: 8,67% menos, lo que representó 9.000 millones de pesos menos.
– Marzo: una reducción del 5,55%, unos 5.376 millones de pesos menos.
– Abril: una baja del 3,81%, que significó 4.046 millones de pesos menos.

A esta sangría se suma otro agravio: la Nación otorgó anticipos de coparticipación con intereses a provincias como Mendoza y Catamarca, pero se los negó a La Rioja, pese a que la provincia cumplía con los requisitos establecidos.

Más de 1 billón en disputa y la vía judicial

Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo por la vía del diálogo, el gobierno provincial decidió llevar el reclamo a la Justicia. La cifra que está en juego es enorme: según las proyecciones del propio Blanco, la deuda que la Nación mantiene con La Rioja supera los 1.700.000 millones de pesos.

“1 billón, que hay que ser bien clarito, 1 billón”, enfatizó el ministro. Y fue más lejos: “Esa deuda no es una deuda con el gobierno de Ricardo Quintela, es dinero que se le adeuda a todos y a cada uno de los riojanos”.

El desafío de la transparencia

Lejos de esquivar las críticas sobre la administración de los recursos, Blanco aceptó el debate de frente. Consultado sobre si estaría dispuesto a revisar públicamente las cuentas provinciales junto a Menem y sus equipos técnicos, respondió sin dudar: “Totalmente, no hay problema, no hay nada que esconder, acá está todo más que claro”.

Sin embargo, devolvió la exigencia hacia la Casa Rosada: “También estaría bueno que nos muestren los números de Nación. ¿Dónde están los fondos que se recaudan y no se distribuyen?”, sentenció.

El cruce entre Blanco y Menem expone una tensión que ya trasciende lo discursivo. La disputa fiscal entre La Rioja y el gobierno nacional tiene ahora un frente judicial abierto, cifras oficiales cuestionadas y un debate público que involucra directamente el bolsillo de los riojanos.