Créditos fintech en alza, pero crece la morosidad: el lado oscuro del boom digital financiero en Argentina

El financiamiento a través de billeteras digitales y plataformas fintech avanza a paso firme en Argentina, pero trae consigo una señal de alerta que no puede ignorarse: el incumplimiento de pagos está en aumento. El dato no es menor, especialmente en un contexto donde los salarios siguen rezagados y la informalidad laboral gana terreno en todo el país, incluyendo La Rioja.

Un crecimiento que no para

Durante mayo, el crédito no bancario creció un 2,2% en términos reales, alcanzando un stock de 15,4 billones de pesos. La cifra contrasta con la caída del crédito bancario tradicional, que registró una baja del 0,9% interanual, según datos de la consultora EcoGo. El escenario deja en evidencia un fenómeno claro: mientras los bancos retroceden, las fintech avanzan.

Hoy, más de 8,1 millones de personas en Argentina tienen acceso a crédito a través de plataformas digitales. Eso representa casi 4 de cada 10 personas con algún tipo de financiamiento formal en el país. El número es especialmente significativo si se compara con los datos de dos años atrás, cuando apenas 3,7 millones de usuarios contaban con este tipo de acceso, según un informe conjunto de la Cámara Argentina Fintech y el Instituto Tecnológico de Buenos Aires.

¿Por qué crecen tanto las fintech?

La respuesta es estructural. Los bancos tradicionales históricamente dejaron fuera del sistema a trabajadores informales y jóvenes sin historial crediticio. Las plataformas digitales encontraron ahí una oportunidad: en lugar de exigir recibos de sueldo o garantías, utilizan datos transaccionales para construir perfiles crediticios alternativos y más accesibles.

Alejandro del Río, director regional de Paymentology, señaló que esta metodología permitió democratizar el acceso al crédito para sectores que el sistema financiero convencional nunca contempló seriamente.

La otra cara del crecimiento

Sin embargo, el boom tiene un costo. El aumento del incumplimiento en estos créditos es una consecuencia directa de otorgar financiamiento a poblaciones con ingresos bajos e inestables, en un mercado laboral cada vez más informal. Las tasas de morosidad en el segmento fintech vienen en alza, y eso plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo a mediano plazo.

Para usuarios de provincias como La Rioja, donde la informalidad laboral y los salarios deprimidos son una realidad cotidiana, el acceso a estos créditos digitales puede representar tanto una salida urgente como una trampa financiera si no se gestiona con responsabilidad.

El debate de fondo

La expansión del crédito fintech en Argentina abre un debate que va más allá de los números: ¿es posible incluir financieramente a millones de personas sin empujarlas hacia la sobreendeudamiento? La pregunta no tiene una respuesta simple, pero el aumento sostenido de la morosidad sugiere que el modelo necesita ajustes, tanto desde las plataformas como desde la regulación estatal.

Por ahora, las billeteras digitales siguen ganando terreno. El desafío es que ese crecimiento no se convierta en una crisis silenciosa para quienes menos pueden absorberla.