La Rioja, tercera en educación según UNICEF: un logro que convive con deudas pendientes en salud y condiciones de vida

Un informe de alcance nacional ubicó a La Rioja entre las provincias con mejor desempeño educativo del país. Pero el mismo documento revela que la provincia es una de las dos únicas jurisdicciones que retrocedió en el índice general durante la última década. Dos caras de una misma moneda que obligan a mirar el cuadro completo.

UNICEF presentó el informe Crecer en Argentina: Panorama provincial de la infancia, el primero en construir un Índice Provincial de la Niñez (IPN) que reúne en una sola métrica las condiciones de vida de chicas, chicos y adolescentes en las 24 jurisdicciones del país. La escala va de 0 a 1 y combina cuatro dimensiones: condiciones materiales, educación, salud y violencia.

La Rioja obtuvo 0,645 puntos y se ubicó en el puesto 11 del ordenamiento general, por encima del promedio nacional de 0,630. Ese resultado la coloca en el grupo intermedio junto a Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe y otras provincias de peso. Nada menor para una jurisdicción pequeña en población y recursos.

La fortaleza más destacada está en educación. La provincia alcanzó 0,57 puntos en esa dimensión, frente a un promedio nacional de 0,477, y quedó tercera en el país, solamente por detrás de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Tierra del Fuego. El indicador contempla asistencia escolar, terminalidad secundaria, aprendizajes y acceso a tecnologías. Es un dato que habla del esfuerzo sostenido en política educativa provincial y que merece reconocimiento.

Salud y condiciones materiales: los desafíos que no pueden ignorarse

Sin embargo, el informe no permite conformarse con ese resultado. En condiciones materiales, La Rioja registró 0,621 puntos, por debajo del 0,673 nacional. La dimensión mide ingreso familiar, pobreza extrema y necesidades básicas insatisfechas, variables donde la provincia tiene margen de mejora evidente.

En salud el panorama también es adverso: 0,483 frente al 0,515 del promedio argentino. Mortalidad infantil evitable, bajo peso al nacer y cobertura de vacunación son los indicadores que componen ese resultado. Y la situación sanitaria es un desafío que trasciende a La Rioja: a nivel nacional, este componente cerró 2025 por debajo del valor con que arrancó la serie histórica.

La dimensión de violencia, que UNICEF mide a través del embarazo de niñas menores de 15 años como indicador proxy, arroja un resultado favorable para la provincia: 0,903 frente al 0,854 nacional.

El dato que más incomoda: una década sin avanzar

El punto más crítico del informe es el histórico. Entre 2016 y 2025, el promedio nacional del IPN pasó de 0,569 a 0,630 y 22 de las 24 provincias mejoraron su posición. La Rioja y Catamarca son las únicas dos jurisdicciones que terminaron el período por debajo del valor con que lo iniciaron.

UNICEF advierte que ese resultado no implica que todos los indicadores hayan empeorado, sino que la provincia perdió posiciones relativas frente al avance de las demás. Aun así, la señal es clara: mientras el país en su conjunto mejoró, La Rioja no logró acompañar ese ritmo en el índice agregado.

El informe deja así una lectura que no admite medias tintas: hay un logro educativo real y concreto que posiciona a La Rioja entre las mejores del país, y hay deudas en salud y bienestar material que demandan respuestas de gestión con la misma contundencia. El desafío de la próxima etapa es que el tercero en educación también avance en el resto de las dimensiones que definen la calidad de vida de los riojanos más chicos.