Cerimedo, cada vez más hundido: Bolivia le sumó otra prisión preventiva por enriquecimiento ilícito
El exasesor del presidente Milei acumula causas en Bolivia y enfrenta al menos seis meses más de encierro en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro. El caso expone contradicciones que trascienden las fronteras argentinas.
La Justicia boliviana no da tregua a Fernando Cerimedo. El juez Douglas Borda resolvió este sábado una segunda prisión preventiva de 180 días contra el consultor político argentino, esta vez en el marco de una causa por enriquecimiento ilícito. La decisión se tomó luego de una audiencia virtual en la que el propio imputado participó desde el penal de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra.
A partir de ahora, Cerimedo cumplirá esa detención en Chonchocoro, el establecimiento de máxima seguridad ubicado en La Paz. La medida se agrega a la causa que ya lo tiene imputado por presunta tentativa de femicidio contra su expareja Nadia Beller.
Un millón de dólares y más de 200 preguntas sin responder
El viernes, en una declaración informativa ante la Justicia boliviana, Cerimedo admitió ingresos de aproximadamente un millón de dólares mensuales provenientes de sus empresas de marketing digital en el exterior. Sin embargo, se negó a responder las más de 200 preguntas que le formularon los investigadores.
“Provienen de actividades lícitas vinculadas a mis empresas”, sostuvo de forma escueta, sin aportar detalles ni documentación que respaldara sus dichos.
En la audiencia del sábado, el imputado apeló a la emotividad para resistir la medida. “Yo quiero terminar este proceso porque me arruinaron la vida”, declaró. Y agregó: “Estoy encerrado por algo que no ocurrió”. Sus argumentos no convencieron al juez Borda.
El vínculo con Paz y la escena política
Cerimedo también reafirmó durante su declaración su relación laboral con Rodrigo Paz, colaborador del presidente boliviano, lo que ubica este caso en una intersección delicada entre la consultoría política regional y las investigaciones por movimientos financieros de origen incierto.
La causa por tentativa de femicidio, que corre en paralelo, sigue su propio curso en Santa Cruz de la Sierra. Allí, el juez Wilson Espada rechazó los planteos de la defensa y habilitó la incorporación de información extraída del teléfono del acusado, lo que podría aportar nuevos elementos al expediente.
El caso Cerimedo concentra dos aristas que el debate público argentino no puede ignorar: la opacidad financiera de los operadores políticos que operan en la región y la gravedad de las acusaciones vinculadas a la violencia de género. Ambas causas avanzan, y la Justicia boliviana, por ahora, no retrocede.
