La Justicia no cede: el juicio por homicidio contra Pity Álvarez seguirá adelante pese a los intentos de la defensa
El Tribunal Oral en lo Criminal N.º 29 de Buenos Aires rechazó de plano los planteos presentados por los nuevos abogados del músico Cristian “Pity” Álvarez y dispuso la continuidad del debate oral por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido el 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Cardenal Samoré, del barrio porteño de Villa Lugano.
Los defensores Javier Ignacio Baños y Sebastián Queijeiro habían solicitado dos medidas que la Justicia no aceptó: la realización de un juicio por jurados populares y la suspensión del proceso, argumentando que el acusado carece de capacidad psíquica para afrontar el debate. Ninguna de las dos prosperó. Los jueces Gustavo Goerner, Juan Ramos Padilla y Hugo Navarro rechazaron ambos pedidos sin hesitación.
La defensa no se quedó quieta. Los letrados anunciaron que recurrirán las resoluciones ante la Cámara de Casación e interpondrán un recurso de inconstitucionalidad ante el Superior Tribunal de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires. La pelea judicial está lejos de terminar.
El argumento central de los abogados es el estado de salud mental del exlíder de Viejas Locas e Intoxicados. Baños fue contundente: “Pity no está en condiciones de estar en juicio, no tiene capacidad psíquica ni cognitiva para afrontar un debate de estas características”. En ese sentido, la defensa recordó que en 2023 el propio Cuerpo Médico Forense había determinado que el músico presentaba un deterioro psico-orgánico compatible con un trastorno cognitivo mayor y un cuadro depresivo de carácter grave y prácticamente irreversible, lo que derivó entonces en la suspensión del proceso.
Ahora el panorama es diferente: el tribunal consideró que las condiciones actuales no justifican una nueva interrupción. La defensa también reclamó como urgente la realización de una resonancia magnética cerebral sin contraste y un estudio cognitivo que, según advirtió, no obra en el expediente.
Durante la jornada, Álvarez volvió a quedarse dormido en plena sala de audiencias. Su abogado pidió que se lo retirara del recinto mientras continuaban los testimonios de efectivos policiales.
El caso mantiene alto grado de interés público. La víctima fue asesinada de un disparo en la vía pública, y el proceso lleva años demorado entre suspensiones, recursos y disputas sobre la aptitud del imputado para ser juzgado. La Justicia, esta vez, optó por no detenerse.
