Cristina no cierra la puerta: habló con The Washington Post y dejó abierto el camino a 2027

La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner concedió su primera entrevista a un medio internacional desde que cumple arresto domiciliario en su departamento porteño de San José 1111, condenada a seis años de prisión e inhabilitación en la causa Vialidad. El medio elegido fue The Washington Post, y el mensaje que dejó instaló de inmediato el debate político de fondo: si recupera sus derechos electorales, no descarta volver a competir por la presidencia.

La entrevista, publicada el lunes, es un movimiento político en sí mismo. Kirchner no habló para el público local sino para la arena internacional, y eso tiene un peso que no conviene subestimar.

El diagnóstico que ofrece sobre la Argentina actual es contundente: sostiene que millones de ciudadanos no llegan a fin de mes y que el gobierno de Javier Milei no solo no asiste a los sectores más vulnerables, sino que los ataca. Una lectura que, más allá del signo político de quien la formula, sintoniza con una realidad que buena parte de la sociedad experimenta en carne propia.

La autocrítica que nadie esperaba

Uno de los pasajes más llamativos de la entrevista es el gesto autocrítico. Kirchner reconoció errores del peronismo y describió lo que llamó un colapso de la cultura del trabajo: durante su gestión, afirmó, muchas personas que trabajaban ocho horas diarias terminaban percibiendo igual o menos que quienes vivían de planes sociales. Una admisión que abre más preguntas que respuestas sobre el rumbo del espacio político que lidera.

También reclamó propuestas creíbles para la deuda y los problemas económicos cotidianos, lo que suena a un llamado interno tanto como a una crítica al oficialismo.

Sobre su condena, fue categórica: aseguró que está presa por lo que representa y por haberse negado a someterse a los poderes establecidos, y desafió públicamente a que le muestren dónde está el dinero que supuestamente robó.

La ONU como tablero

En paralelo a la entrevista, su equipo de defensa integrado por Carlos Beraldi, Rafael Valim y Javier Borrego presentó ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra un pedido de suspensión cautelar de su inhabilitación y una revisión de la condena. Los abogados denunciaron violaciones a las garantías procesales, actos de intimidación, publicaciones hostiles del presidente Milei y la filtración de los videos del allanamiento de 2018 a su vivienda de Recoleta.

La jugada judicial en el escenario internacional amplía el alcance del caso y lo proyecta más allá de la Justicia argentina.

Lo que viene

Con o sin habilitación electoral en 2027, Cristina volvió a ocupar el centro del tablero político nacional. Su movimiento mediático y jurídico simultáneo marca el tono de lo que se viene: un peronismo que busca rearticularse y una figura que, condenada o no, sigue siendo imposible de ignorar.