Caputo admitió que en dos años habrá riojanos que seguirán sin llegar a fin de mes

El ministro de Economía reconoció los límites del ajuste y pidió paciencia. La frase “no puedo hacer magia” ya recorre el país y resuena con fuerza en provincias como La Rioja, donde el bolsillo sigue apretado.

El propio ministro de Economía, Luis Caputo, lo dijo sin rodeos: dentro de dos años todavía habrá argentinos que no van a poder cerrar el mes. La confesión se produjo este miércoles al retirarse de la convención libertaria “Vientos de Cambio”, celebrada en el hotel Sheraton, momentos antes del discurso del presidente Javier Milei.

“Argentina no va a ser Suiza en un año. Yo no puedo hacer magia”, sostuvo Caputo ante los periodistas, en una declaración que, lejos de pasar inadvertida, instaló de inmediato el debate sobre el horizonte real del modelo económico que lleva adelante La Libertad Avanza.

Para las familias riojanas que hoy enfrentan tarifas en alza, salarios que no recuperan terreno y un mercado laboral que no termina de reactivarse, el plazo que dibujó el ministro no es un dato menor: es una advertencia oficial de que el alivio no está a la vuelta de la esquina.

Caputo insistió en que la pobreza “bajó a la mitad” y en que el rumbo es el correcto. Comparó la situación argentina con la de Estados Unidos, donde según afirmó también hay gente que no llega a fin de mes, y cargó contra el kirchnerismo al sostener que el país “fue un desastre durante 20 años”.

“Lo importante es la perseverancia. Si no nos desviamos del camino, de acá a los próximos 20 años esto va a ser otro país”, proyectó el funcionario, apuntando a un horizonte de largo plazo que contrasta con la urgencia cotidiana de millones de hogares.

El ministro también subrayó la necesidad de integrar a la Argentina a los mercados internacionales: “Si no nos adaptamos al mundo, cerremos las fronteras. Argentina no tiene opción de no conectarse al mundo.”

La pregunta que queda flotando es cuánto tiempo más pueden aguantar quienes hoy no llegan. El Gobierno apuesta a la perseverancia. Los que pagan el costo del ajuste, en La Rioja y en todo el país, esperan resultados concretos.