Uñac eligió La Rioja para lanzar su jugada presidencial: Quintela lo recibió con la plana mayor del peronismo provincial

El senador nacional y exgobernador de San Juan, Sergio Uñac, pisó La Rioja con una agenda política cargada de señales. Su primera parada fue una cumbre con el gobernador Ricardo Quintela y los senadores nacionales Florencia López y Fernando Rejal, una foto que no fue casual: es parte del armado territorial que Uñac viene tejiendo de cara a una posible candidatura presidencial dentro del peronismo en 2027.

La reunión, que abrió la jornada de trabajo del referente cuyano en la capital riojana, también incluyó un encuentro con diputados nacionales y funcionarios provinciales. El mensaje político fue claro: construir consensos desde las provincias, lejos del centralismo porteño que el justicialismo viene cuestionando con cada vez más fuerza.

El interior como eje del debate

Uñac no dejó lugar a interpretaciones. “La Argentina que viene se construye desde el interior, con diálogo y trabajo en conjunto”, publicó en sus redes tras el encuentro. La frase condensa la estrategia que el senador viene desplegando en sus recorridas por distintos distritos: posicionarse como el candidato de los gobernadores e intendentes del interior profundo, frente a las figuras que históricamente concentraron el poder del PJ en Buenos Aires.

La Rioja, con Quintela como uno de los gobernadores peronistas con mayor perfil propio a nivel nacional, no es una escala menor en ese recorrido. El mandatario riojano ha sido una voz crítica del rumbo económico del gobierno de Milei y un defensor activo de las autonomías provinciales, lo que lo convierte en un interlocutor de peso para cualquier armado presidencial opositor.

Una cumbre que suma al mapa interno del PJ

El encuentro en La Rioja se inscribe en un momento de reconfiguración interna del peronismo, donde la disputa por la conducción nacional y la definición de candidaturas para 2027 ya está en marcha, aunque todavía en sordina. Uñac suma presencias territoriales, Quintela consolida su rol de anfitrión de peso, y La Rioja vuelve a aparecer en el tablero político nacional.

La visita dejó una certeza: el interior no está dispuesto a esperar que Buenos Aires decida por él.