El desmantelamiento silencioso del Plan Remediar: La Rioja en alerta sanitaria

Los recortes del Gobierno nacional tienen cara concreta en La Rioja. El programa Remediar, que garantizaba medicamentos gratuitos en los centros de salud de toda la provincia, quedó reducido a apenas tres fármacos de la línea cardiovascular. La advertencia la hizo pública Romina Cuello, coordinadora ejecutiva del Plan Provincial de Salud, y el escenario que describió es de una gravedad que no admite eufemismos.

Una reducción que avanzó en silencio

La merma no fue de golpe. Desde el inicio de la actual gestión nacional, los botiquines que llegaban a La Rioja fueron reduciéndose en variedad y en cantidad de manera progresiva. Hasta que llegó la notificación definitiva: la Nación discontinuará la mayoría de las líneas del programa. Lo que antes era un sistema amplio de cobertura farmacéutica gratuita, hoy es una promesa de tres medicamentos cuya fecha, cantidad y modalidad de envío siguen siendo una incógnita.

“No sabemos cuánto, cómo ni cuándo los van a enviar”, reconoció la propia funcionaria provincial.

El impacto es concreto y medible

El programa abastecía a más de 100 efectores sanitarios en toda la provincia y permitía cubrir entre 160.000 y 360.000 recetas anuales. Con la reestructuración dispuesta unilateralmente por la Nación, La Rioja dejará de recibir insumos para tratar enfermedades respiratorias, infecciones, medicación para salud mental, anticonceptivos y aerosoles pediátricos.

Son los medicamentos que usan las familias de los barrios, del interior profundo, de los municipios que no tienen farmacia a la vuelta. Son los que se retiran en el centro de salud porque no hay otra opción.

La provincia actúa, pero la presión es enorme

El Ministerio de Salud de La Rioja ya puso en conocimiento de la situación al gobernador Ricardo Quintela para evaluar posibles medidas de contención. La provincia no está sola en este escenario: otras jurisdicciones de la región atraviesan la misma crisis y ya coordinan posturas conjuntas.

A este cuadro se le suma el retraso en los medicamentos del programa Incluir Salud, que cubre a los sectores más vulnerables. La acumulación de problemas en la cadena de abastecimiento sanitario es, a esta altura, una emergencia que requiere respuestas del Estado nacional, no promesas.

Los recortes del ajuste no son números en una planilla. En La Rioja tienen nombre: son los vecinos que van al centro de salud y se vuelven con las manos vacías.