El obispo riojano le habló al país antes de la llegada del Papa: empleo, justicia social y sectores postergados
A días de que León XIV pise suelo argentino, la voz del obispo de La Rioja resonó con fuerza en el debate nacional. Monseñor Dante Braida, titular de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, lanzó un mensaje que va más allá de lo espiritual: es un diagnóstico político y social sobre la Argentina de hoy.
Una advertencia que viene de La Rioja
“Es una Argentina que padece necesidades y que busca el camino”, afirmó Braida en declaraciones radiales. El prelado riojano no se quedó en las generalidades: señaló con precisión la existencia de “sectores muy postergados que necesitan una mano más grande” y reclamó más oportunidades de empleo y mayor participación ciudadana como condiciones para el desarrollo real del país.
El mensaje tiene peso propio. Braida encabeza la Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina, el organismo que históricamente ha sido termómetro de la situación social del país. Que ese mensaje llegue desde La Rioja, una provincia que conoce de cerca la postergación estructural, no es un dato menor.
Desarrollo humano y democracia participativa
El obispo fue claro en su diagnóstico: la solidaridad organizada es valiosa, pero insuficiente si no va acompañada de herramientas concretas que permitan a las personas integrarse de manera activa a la vida social y productiva. “El desarrollo requiere la promoción humana”, subrayó, y vinculó ese objetivo directamente con el acceso al trabajo.
En esa misma línea, Braida apostó por una democracia más participativa, que no deje a nadie afuera. Y colocó a la justicia social como una responsabilidad colectiva: “Nos habla de oportunidades para todos y también de un compromiso de todos”.
La Rioja, presente en la llegada del Papa
Sobre la visita de León XIV, prevista para el domingo 8 de noviembre, Braida fue categórico: “El Papa viene para todos los argentinos”, sin distinción de creencias ni de ideología política. Desde La Rioja, se organizan viajes para participar de los actos, y quienes no puedan trasladarse se preparan para seguir las celebraciones en comunidad. “Recibir en comunidad el mensaje también nos ayuda”, cerró el obispo.
La visita papal llega en un momento en que el país debate con urgencia sus prioridades. El mensaje de Braida, pronunciado desde La Rioja, pone sobre la mesa una agenda que el poder político no puede ignorar.
