La industria riojana reclama al Estado nacional un diferencial impositivo para el Norte Grande
La Unión Industrial de La Rioja salió a marcar el terreno: sin herramientas fiscales específicas para la región, sostener la producción y el empleo se vuelve inviable.
El presidente de la Unión Industrial de La Rioja (UIR), Juan Carlos Serrano, fue contundente al describir el estado actual del sector fabril provincial. En declaraciones a Radio Fénix, advirtió que la industria enfrenta un cuadro crítico que combina caída de la actividad, presión impositiva, falta de crédito accesible y competencia desigual con productos importados que, en muchos casos, ingresan al mercado con cargas tributarias menores o con subsidios de sus países de origen.
“Hoy el sector industrial está golpeado en todo el país”, afirmó Serrano, y dejó en claro que La Rioja no es la excepción.
Una demanda con nombre propio: diferencial impositivo para el Norte
Desde la UIR, la propuesta central que se lleva al debate nacional es la creación de un diferencial impositivo para las provincias del Norte Grande. La lógica es directa: la distancia de los grandes centros de consumo, los mayores costos logísticos y la menor escala productiva requieren que el Estado compense esas desventajas estructurales con instrumentos concretos, no con declaraciones de buenas intenciones.
Serrano recordó que en 2019 se sancionó una ley de exención impositiva orientada a nuevas inversiones, pero advirtió que ese tipo de medidas resulta insuficiente cuando el nivel de actividad cae de forma sostenida. La frase fue precisa: “Nosotros no somos una ONG, nosotros buscamos lucro; cuando uno no puede vender, por más que tenga algún tipo de exención, eso no alcanza para sostenerte.”
La provincia no puede ir sola
El titular de la UIR también delimitó responsabilidades. Reconoció que el gobierno provincial cuenta con cierto margen para instrumentar alivios fiscales locales, pero subrayó que las variables macroeconómicas que más pesan, como las tasas de interés o el volumen de líneas de crédito, son atribución exclusiva del Estado nacional. El mensaje al gobierno central es claro: sin intervención federal, las herramientas provinciales tienen un techo muy bajo.
Un punto que Serrano subrayó con énfasis es que los problemas de competitividad no se explican por ineficiencia empresaria. “Si uno recorre el parque industrial de La Rioja, encuentra maquinaria de primer nivel, de última generación, y aun así los costos no cierran”, sostuvo. El problema no está en la fábrica sino en las condiciones del entorno.
Industria, construcción y turismo, como ejes de desarrollo
Para cerrar, el dirigente industrial planteó la necesidad de que el modelo de desarrollo no se apoye exclusivamente en actividades energéticas, extractivas y primarias, y apostó por fortalecer la industria, la construcción y el turismo como sectores generadores de empleo genuino y actividad económica sostenida en el tiempo.
El reclamo de la UIR instala una discusión que La Rioja no puede soslayar: ¿está el Estado nacional dispuesto a dar respuestas diferenciadas a las provincias del interior que cargan con desventajas históricas?
