La Rioja encabeza el ranking nacional de morosidad: 4 de cada 10 jóvenes no puede pagar sus deudas
La provincia lidera un indicador que no admite eufemismos: es la más endeudada del país. Y la crisis golpea con más fuerza a quienes recién comienzan su vida adulta.
Un informe del Instituto Argentina Grande, elaborado con datos de septiembre de 2026, confirma lo que muchas familias riojanas viven en carne propia. La Rioja registra la tasa de morosidad más elevada de toda la Argentina: el 26% de quienes tomaron algún crédito presenta retrasos significativos en sus pagos. Por encima de Santa Cruz, San Luis, San Juan y Catamarca.
Pero dentro de ese cuadro general, hay un grupo que concentra la mayor vulnerabilidad: los jóvenes de entre 15 y 29 años. Casi el 38,1% de los riojanos de esa franja etaria que accedió a alguna forma de financiamiento está en mora. Una cifra que, lejos de ser un dato aislado, creció de manera sostenida en el último año, a un ritmo promedio nacional del 46,9%.
Un default que no es de lujo, sino de supervivencia
Lo que el informe desnuda con mayor crudeza es la naturaleza de esas deudas. No se trata de créditos hipotecarios ni de grandes inversiones. La mitad de los deudores clasificados como irrecuperables, es decir, con más de un año de atraso, debe en total 77.900 pesos o menos. Son deudas contraídas para llegar a fin de mes, para comprar un electrodoméstico, para cubrir una emergencia.
Ese acceso al crédito, en muchos casos, llegó a través de fintechs y casas de electrodomésticos, entidades que expandieron su cartera con tasas muy superiores a las bancarias. Las casas de electrodomésticos, de hecho, exhiben una tasa de morosidad del 54,4%, la más alta del sistema.
El círculo es conocido: necesidad urgente, crédito caro, cuota impagable, mora creciente. Para los jóvenes riojanos, ese círculo se cerró con fuerza.
La provincia tomó el toro por las astas
Ante la ausencia de medidas de fondo desde el orden nacional, la provincia declaró la emergencia crediticia. El Banco Rioja implementó un programa específico que reduce 20 puntos porcentuales las tasas de interés y abre la puerta de la refinanciación incluso a quienes ya están en mora, incluyendo a deudores con más de 90 días de atraso.
Los resultados iniciales son concretos: más de 6.000 deudores ya reestructuraron sus préstamos desde la puesta en marcha del programa. La proyección es alcanzar a más de 22.000 riojanos.
Es una respuesta provincial a un problema que tiene raíces nacionales. La falta de empleo formal, la precarización laboral y la ausencia de educación financiera son el terreno en el que florece este tipo de deuda. Mientras esas condiciones estructurales no cambien, el alivio crediticio local es necesario, pero no suficiente.
La Rioja lidera un ranking que nadie quería encabezar. Y son sus jóvenes quienes pagan el precio más alto.
