La provincia invierte $25 millones en herbicidas para sostener el cultivo de comino en Arauco
El gobierno provincial destinó recursos concretos para acompañar a más de un centenar de familias productoras en uno de los departamentos más vulnerables de La Rioja. La medida expone las tensiones entre el costo productivo real y la capacidad de los pequeños agricultores para sostenerse sin asistencia estatal.
Una inversión con trasfondo político y productivo
El gobernador Ricardo Quintela encabezó personalmente la entrega de herbicidas a más de 100 productores de comino en Bañado de los Pantanos, localidad del departamento Arauco. El acto, organizado a través del Ministerio de Producción y Ambiente, implicó una inversión de 25 millones de pesos orientada a cubrir una necesidad crítica del ciclo productivo en curso.
La decisión del Ejecutivo provincial pone en evidencia un problema estructural que atraviesa al sector rural riojano: el acceso a insumos básicos se ha vuelto inviable sin el respaldo directo del Estado. Así lo reconoció la propia intendenta de Arauco, Virginia López, quien fue contundente al respecto.
“Si no tuviéramos el apoyo del Gobierno de la Provincia, la compra de los mismos sería imposible”, señaló la funcionaria municipal, dejando expuesta la fragilidad económica de los productores locales frente a los precios actuales del mercado.
El comino, una actividad identitaria bajo presión
El cultivo de comino no es un dato menor en Bañado de los Pantanos: es parte central de la identidad productiva del departamento y una fuente de trabajo genuina para decenas de familias. Sin embargo, los costos crecientes de los insumos amenazan la continuidad de una actividad que, sin intervención estatal, correría riesgo de quedar paralizada en pleno ciclo productivo.
Desde el gobierno provincial, el subsecretario de Enlace del Ministerio de Producción y Ambiente, Fabricio Roger, planteó la asistencia como parte de una apuesta deliberada por la calidad del producto local.
“Es una gran apuesta del Gobierno para poder lograr que el cultivo crezca en las mejores condiciones para obtener un producto de excelente calidad”, explicó Roger.
El rol del Estado como sostén productivo: ¿solución o dependencia?
La medida genera una lectura doble. Por un lado, responde a una demanda concreta y urgente de más de un centenar de productores que, de otro modo, no habrían podido afrontar esta etapa del ciclo agrícola. Por otro, pone sobre la mesa un debate más profundo: la sustentabilidad de un modelo productivo rural que depende de manera creciente de la asistencia directa del Estado provincial para mantenerse en pie.
El Gobierno de Quintela sostiene que este tipo de intervenciones forma parte de una política activa de acompañamiento al sector primario. Sin embargo, la ausencia de mecanismos de financiamiento accesibles para los productores, la falta de economías de escala y la volatilidad de los precios de los insumos siguen siendo desafíos pendientes que ninguna entrega de herbicidas puede resolver por sí sola.
Lo concreto es que, al menos por este ciclo, más de 100 familias de Arauco podrán continuar con su producción. El debate sobre cómo garantizarlo de manera sostenida queda abierto.
