El escándalo por el oro del Banco Central escala: piden allanar la entidad
La denuncia penal contra el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, entró en una nueva fase. El abogado Gregorio Dalbón amplió la presentación judicial y pidió que la Justicia allane la sede del Banco Central para secuestrar servidores y correos electrónicos institucionales. El eje del caso es una pérdida de más de mil millones de dólares en operaciones con reservas de oro.
El dato que agrava el cuadro
Lo que impulsó la ampliación fue la revelación de que el Deutsche Bank, entidad donde tanto Caputo como Bausili trabajaron antes de asumir sus cargos públicos, habría actuado como contraparte en las operaciones cuestionadas. Esa información, cruzada con el informe de la Auditoría General de la Nación que estimó pérdidas de 1.023 millones de dólares para el BCRA, llevó a Dalbón a exigir que la Justicia establezca cómo se eligió a esa contraparte, cuánto costaron realmente las operaciones y si alguien obtuvo una ventaja indebida.
Qué se pide a la Justicia
La ampliación de la denuncia incluye un paquete de medidas de prueba concretas:
Allanamiento del Banco Central y secuestro de servidores, casillas de correo de la presidencia y el Directorio, y registros de acceso a documentación sensible.
Que el BCRA informe el procedimiento de selección de contrapartes, la metodología de valuación de las operaciones, el costo total con desglose de comisiones, honorarios y primas, y si intervino algún intermediario externo.
Que el Deutsche Bank informe si operó con el BCRA durante 2024 y 2025, detalle las comisiones percibidas y declare si realizó pagos a terceros por esas operaciones.
La denuncia también se extendió al subsuperintendente de Entidades Financieras y Cambiarias, Nicolás Ferro, miembro del Directorio del BCRA.
La lógica del planteo
Dalbón fue explícito en su escrito: “La prueba esencial de esta causa es documental y electrónica, y está en poder de un organismo cuyas máximas autoridades son los denunciados”. En otras palabras, los mismos funcionarios acusados controlan la información clave. Eso hace que el allanamiento no sea un pedido retórico, sino una necesidad procesal concreta si la Justicia decide avanzar en serio.
En una presentación anterior, Dalbón ya había pedido la detención de Caputo, Bausili y del director del BCRA Juan Curutchet, por defraudación en perjuicio de la administración pública, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
La causa escala de ritmo. Lo que estaba en debate como un cuestionamiento político al manejo de las reservas empieza a tomar forma judicial. Ahora le toca actuar a la Justicia.
