Quintela mueve el tablero financiero: Banco Rioja avanza en una tasa del 29% para refinanciar tarjetas
La morosidad riojana supera el 23%, casi diez puntos por encima de la media nacional. La respuesta del Gobierno provincial llega por la vía del banco público.
La Rioja tiene un problema de deuda que ya no admite miradas de costado. Según datos del Centro de Economía Política Argentina, en julio la provincia registró una morosidad del 23,5% en créditos familiares, cifra que prácticamente duplica la media nacional del 15,7%. Ante ese cuadro, el gobernador Ricardo Quintela tomó cartas en el asunto y encargó a Banco Rioja diseñar herramientas concretas de alivio financiero para las familias que no llegan a fin de mes.
La medida más reciente que está en análisis es la aplicación de una tasa fija del 29% nominal anual para refinanciar saldos irregulares de tarjetas de crédito. La referencia es una línea específica de Banco Nación destinada a clientes con atrasos en tarjetas Visa o Mastercard, que contempla plazos de entre 24 y 60 meses y permite refinanciar montos de hasta 30 millones de pesos. La entidad provincial aclaró que esa tasa no corresponde a los préstamos personales generales del banco nacional, sino a un producto particular, y que la iniciativa todavía se encuentra en etapa de evaluación técnica.
Una vez que los equipos definan las condiciones, los requisitos y el alcance del programa, Banco Rioja comunicará oficialmente la fecha de implementación y las modalidades de acceso.
Lo que ya está vigente
Mientras la propuesta para tarjetas se termina de delinear, otras tres medidas ya están en marcha. La primera es la reducción acumulada de 20 puntos porcentuales en las tasas de préstamos personales, implementada durante agosto. Hoy esas tasas se ubican en el 52% TNA a 12 meses y en el 56% TNA a 36 meses, bajando desde el 76% que regía anteriormente. El beneficio aplica a clientes que cobran sus haberes en el banco y están al día con sus obligaciones.
La segunda medida es un esquema de regularización para quienes acumulan atrasos de 90 días o más en cuotas de préstamos personales, que permite reestructurar la deuda a una tasa menor, sujeta a evaluación crediticia individual.
La tercera contempla la reestructuración de saldos irregulares de tarjetas Mastercard Banco Rioja, con tasa fija y plazo de hasta 36 meses.
El trasfondo político es claro: la gestión Quintela apuesta a que el banco público sea un escudo frente a un contexto de endeudamiento creciente que el ajuste nacional no hace más que profundizar. El desafío ahora es que las medidas lleguen con agilidad a quienes más las necesitan.
