Presupuesto 2027: Milei abre una negociación que pone a los gobernadores en el centro del tablero

El Gobierno nacional enviará este martes a la Cámara de Diputados el proyecto de Presupuesto 2027 y da inicio a una de las negociaciones políticas más complejas de su gestión. Para La Rioja y el resto de las provincias, lo que se defina en esa “ley de leyes” no es un dato menor: de ella dependen recursos, obras y el peso que cada distrito tendrá en el reparto del gasto público el año que viene.

El proyecto llega con tres pilares declarados: equilibrio fiscal, estabilidad macroeconómica y reducción de la inflación. Es el tercer Presupuesto que elabora la gestión de Javier Milei, pero el oficialismo solo logró convertir uno en ley desde que asumió. El historial no es alentador y el escenario actual tampoco simplifica las cosas.

La cuenta es clara: La Libertad Avanza necesita 129 diputados para abrir la sesión. Suma aliados del PRO, la UCR y algunos bloques menores, pero esos votos no alcanzan. Necesita al menos una decena más en los tramos más sensibles del debate. Y ahí aparece el problema real.

Los bloques que podrían aportar esos votos son los mismos que están mirando cada vez más hacia sus provincias. Argentina Federal, con los gobernadores de Misiones y Salta como referentes, e Independencia, vinculado al mandatario tucumano Osvaldo Jaldo, ya marcaron diferencias con la Casa Rosada en discusiones anteriores. Cuando llegue el momento de debatir la distribución de recursos nacionales y el impacto de las partidas sobre los distritos, esa tensión promete escalar.

El eje del conflicto está a la vista: el Gobierno no moverá el equilibrio fiscal. Esa línea roja es, al mismo tiempo, el principal punto de choque con los gobernadores, que históricamente pelean por más transferencias y mayor margen de maniobra presupuestaria.

El factor electoral complica todo

El debate se da en un contexto que lo tiñe todo: 2027 es año electoral y Milei buscará la reelección. Los gobernadores lo saben y miden cada movimiento en función de sus propias estrategias provinciales. Aprobar el Presupuesto del Gobierno nacional sin obtener nada a cambio no es una opción políticamente viable para ningún mandatario que tenga elecciones en la mira.

Las proyecciones económicas del Ministerio de Economía anticipan crecimiento del PIB, recuperación del salario real, baja del desempleo y reducción de la pobreza para el período 2027-2029. El Gobierno apuesta a que esos números sean el argumento central para conseguir respaldos. Pero entre las proyecciones y los votos hay una distancia que solo se cierra con negociación concreta.

La Casa Rosada deberá atravesar ese terreno con Karina Milei coordinando la estrategia política y Martín Menem y Bertie Benegas Lynch al frente de las tratativas legislativas. El desafío no es menor: transformar un documento de proyecciones económicas en una ley aprobada por el Congreso, en un año en que cada aliado tiene sus propias cuentas electorales que cuidar.

Para las provincias como La Rioja, lo que se negocie en los próximos meses definirá márgenes de inversión y condiciones de financiamiento. El Presupuesto no es solo una discusión nacional: es una disputa con consecuencias directas para cada riojano.