El bolsillo argentino no aguanta: dos de cada tres personas se quedan sin plata antes del día 20
La desaceleración de la inflación no alcanza. Un nuevo informe revela que la mayoría de los argentinos sigue sin poder llegar a fin de mes, crece el endeudamiento para cubrir necesidades básicas y la desconfianza en los datos oficiales es mayoritaria.
El dato es contundente: dos de cada tres argentinos agotan sus ingresos antes del día 20 de cada mes. Apenas el 9,3% logra cerrar el mes con alguna capacidad de ahorro. Así lo refleja el Monitor de Opinión Pública (MOP) elaborado por Zentrix Consultora, un relevamiento que expone con crudeza el estado de la economía doméstica en Argentina.
La inflación baja, pero la mesa no mejora
A pesar de que el índice inflacionario mostró una desaceleración sostenida en los últimos meses, el 87,4% de los encuestados asegura que su salario continúa perdiendo frente a los precios. La mejora macroeconómica, en otras palabras, todavía no se siente en el supermercado ni en el bolsillo de los trabajadores.
A eso se suma una brecha de credibilidad preocupante: el 67,1% de los argentinos considera que el dato de inflación publicado por el INDEC no refleja lo que ocurre en la vida real. Solo el 29,6% confía en las cifras oficiales.
Un empleo ya no alcanza
El informe también marca un cambio profundo en la percepción del mercado laboral. El 86,6% de los consultados sostiene que con un solo trabajo ya no es posible llegar a fin de mes. Esta visión atraviesa distintos sectores sociales e ideológicos, lo que evidencia que el deterioro del poder adquisitivo es un fenómeno transversal.
Los jóvenes, los más afectados
La situación es especialmente crítica entre los menores de 40 años. En la franja de 18 a 39 años, el 85,5% reconoce que sus ingresos se agotan antes del día 20, frente al 60,6% que se registra entre quienes tienen entre 40 y 59 años.
La diferencia generacional también se refleja en el tipo de endeudamiento. El 35,8% de los jóvenes de 18 a 39 años recurrió a financieras o prestamistas informales, mientras que entre los mayores de 60 años esa proporción cae al 7%.
El crédito como salida, pero con trampa
El endeudamiento dejó de ser una herramienta de inversión o consumo para convertirse en un mecanismo de supervivencia. El 61,9% de los argentinos tomó deuda en el último semestre, y el 53,7% lo hizo para afrontar gastos esenciales: alimentos, servicios, remedios.
Las señales de tensión son claras: el 28,9% de quienes tomaron crédito reconoce que le cuesta mucho pagar las cuotas, el 12% ya registró atrasos y el 6,4% directamente admite que no puede pagar. En ese marco, el 55% considera que las tasas de interés son tan elevadas que el financiamiento termina siendo una trampa más que una solución.
Corrupción y salarios, lo que más preocupa
Consultados sobre los principales problemas del país, los encuestados ubicaron a la corrupción en el primer lugar con el 48,8% de las menciones. Los bajos ingresos y salarios quedaron en segundo lugar con el 46,9%, seguidos por la incertidumbre económica (41,6%), el desempleo (29,1%) y las tarifas de servicios públicos (26,8%).
El panorama general que traza el informe es el de una sociedad que convive con la baja de la inflación como dato estadístico, pero que no logra traducirlo en bienestar concreto. El ingreso sigue sin recuperar terreno, el crédito crece por necesidad y la incertidumbre persiste como telón de fondo de la economía cotidiana.
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