El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, fijó una posición clara frente al debate electoral nacional: rechazó la intención del Gobierno de eliminar las PASO y propuso que el peronismo utilice ese mecanismo para definir su candidatura presidencial rumbo a 2027. La postura no solo marca una diferencia con la Casa Rosada, sino que también abre una discusión interna en el justicialismo sobre cómo ordenar liderazgos en un escenario de fragmentación.

En declaraciones radiales, Quintela sostuvo que las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias son una herramienta clave para garantizar competencia “con reglas claras e igualitarias”. En ese sentido, planteó que el PJ debe evitar acuerdos cerrados o candidaturas definidas por consenso de cúpulas, y apostar a un proceso electoral que legitime a quien encabece la fórmula presidencial.

El posicionamiento del mandatario riojano se da en un contexto de tensión política a nivel nacional, donde el oficialismo libertario impulsa una reforma que eliminaría las PASO como parte de su estrategia de simplificación electoral. Frente a esto, Quintela no solo defiende su continuidad, sino que la convierte en una pieza central para reorganizar al peronismo.

Interna abierta y nombres en juego

El gobernador mencionó una serie de dirigentes con potencial presidencial dentro del PJ, entre ellos Axel Kicillof, Sergio Uñac, Sergio Ziliotto y Gerardo Zamora. La enumeración refleja un intento de federalizar la discusión y correr el eje del liderazgo exclusivo del AMBA.

Además, dejó entrever su propia proyección política al reconocer que “todo dirigente tiene aspiraciones”, aunque aclaró que su prioridad actual es contribuir a la unidad del espacio. Este doble mensaje —apertura a competir pero énfasis en la cohesión— evidencia la tensión entre ambición personal y estrategia colectiva dentro del peronismo.

El rol de Cristina y la disputa por la conducción

Otro punto relevante fue su referencia a Cristina Fernández de Kirchner. Quintela planteó que no es necesaria su “bendición” para definir candidaturas, aunque al mismo tiempo reconoció su centralidad como figura de conducción. Esta dualidad refleja el debate interno del PJ sobre el peso actual de la ex presidenta en la toma de decisiones.

En paralelo, el mandatario confirmó que mantiene diálogo con distintos sectores del peronismo, incluidos aquellos que se alejaron de la última gestión nacional. El objetivo, según explicó, es reconstruir una base amplia que permita enfrentar al oficialismo con mayores chances electorales.

Impacto político

La postura de Quintela tiene impacto más allá de La Rioja. Por un lado, lo posiciona como uno de los gobernadores que busca incidir en la estrategia nacional del PJ. Por otro, introduce presión interna para que el partido defina reglas claras de competencia en lugar de acuerdos cerrados.

En un escenario donde el Gobierno nacional impulsa cambios estructurales en el sistema electoral, la defensa de las PASO por parte de dirigentes provinciales como Quintela anticipa un debate profundo no solo en el Congreso, sino también dentro de las principales fuerzas políticas del país.