El Gobierno debió resignar la reforma a la Ley de Manejo del Fuego para evitar una derrota en el Senado

El oficialismo llegó al recinto con un proyecto debilitado y tuvo que ceder en dos de sus capítulos más polémicos. La Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada obtuvo media sanción, pero sin dos de sus ejes más controvertidos.

Un nuevo revés legislativo para La Libertad Avanza

Durante la madrugada del viernes, el Senado de la Nación aprobó en general la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Sin embargo, la sesión dejó al descubierto las limitaciones del oficialismo para sostener su propia iniciativa: antes de la votación, el Gobierno debió retirar el capítulo que modificaba la Ley Nacional de Manejo del Fuego, al comprobar que tampoco contaba con los votos necesarios para aprobarlo.

La maniobra repitió el mismo esquema que horas antes había obligado al Ejecutivo a eliminar el apartado sobre la flexibilización de la Ley de Tierras y la compra de campos por parte de extranjeros. En ambos casos, el oficialismo prefirió dar marcha atrás antes que enfrentar una derrota en el recinto.

Un proyecto que llegó con el tiempo en contra

La iniciativa acumuló 17 modificaciones y cuatro postergaciones antes de ingresar al debate. Ese derrotero ya anticipaba las dificultades del Gobierno para construir una mayoría sólida dentro de la Cámara alta.

Las fisuras quedaron expuestas durante la sesión. Los senadores santacruceños Jose Maria Carambia y Natalia Gadano, del bloque Por Santa Cruz y alineados con el gobernador Claudio Vidal, anunciaron que no acompañarían el capítulo referido al Manejo del Fuego. A ellos se sumó la senadora chubutense Edith Terenzi, quien anticipó que votaría a favor de la ley en general, pero rechazaría las modificaciones a la legislación sobre incendios forestales.

Frente a ese panorama, La Libertad Avanza optó por retirar el capítulo antes de someterlo a votación.

Qué proponía la reforma y por qué generaba rechazo

Las modificaciones impulsadas por el Ejecutivo apuntaban a eliminar las restricciones incorporadas a la Ley Nacional de Manejo del Fuego en 2020. Entre los cambios más significativos figuraba la derogación de los plazos que impiden alterar el uso de terrenos afectados por incendios.

La normativa vigente establece una protección de 60 años para bosques nativos, bosques implantados y áreas naturales incendiadas. Además, prohíbe por 30 años la realización de emprendimientos inmobiliarios, actividades agropecuarias o cambios de uso del suelo en zonas agropecuarias o pastizales afectadas por el fuego.

El Gobierno argumentó que esas restricciones afectaban el derecho de propiedad. Sin embargo, distintos sectores políticos y ambientales advirtieron que la reforma podía debilitar un instrumento creado precisamente para desalentar incendios intencionales con fines especulativos.

En esa línea, la senadora riojana Florencia Lopez había señalado durante el debate previo que flexibilizar la norma podía facilitar maniobras para cambiar el destino de tierras incendiadas y habilitar operaciones inmobiliarias sobre superficies degradadas. Además, el Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) recomendó no aprobar la reforma, incluso después de que el Gobierno nacional le solicitara postergar su pronunciamiento hasta que el proyecto fuera tratado en el Congreso.

Qué aprobó finalmente el Senado

Con la caída de los capítulos sobre Ley de Tierras y Manejo del Fuego, la Cámara alta aprobó en general una versión acotada del proyecto original. El texto que avanzó incluye reformas vinculadas al régimen de desalojos, modificaciones en materia de expropiaciones y cambios orientados a reforzar las garantías sobre la propiedad privada.

La iniciativa continuará ahora su trámite legislativo con el texto que finalmente obtuvo el respaldo del Senado.