La disputa interna dentro del oficialismo nacional sumó un nuevo capítulo de alta tensión y dejó al descubierto una fractura en el círculo más cercano al presidente **Javier Milei**. El enfrentamiento entre el asesor presidencial **Santiago Caputo** y el titular de la Cámara de Diputados, **Martín Menem**, escaló en las últimas horas con acusaciones cruzadas, operaciones en redes sociales y pedidos explícitos para que el jefe de Estado intervenga.
El detonante fue la viralización de un video crítico contra Caputo, difundido desde una cuenta anónima en X (ex Twitter) y vinculado indirectamente a la cuenta institucional de Menem. Desde el entorno del asesor aseguran que el riojano estaría detrás de una estructura digital destinada a operar políticamente, incluso contra sectores del propio Gobierno.
La acusación no es menor: en el corazón del oficialismo ya no se discuten únicamente diferencias estratégicas, sino la existencia de mecanismos internos de desgaste político.
### Redes, poder y operaciones cruzadas
El episodio pone en foco el rol de las redes sociales como herramienta de construcción —y también de disputa— dentro del oficialismo. Desde el espacio alineado con Caputo sostienen que la filtración de contenidos y críticas internas representa una forma de sabotaje político.
“Que alguien del armado político filtre decisiones o critique al Presidente es más grave que una interna clásica”, deslizan cerca del asesor, en lo que refleja una creciente desconfianza hacia otros actores del propio esquema libertario.
Del lado de Menem, en tanto, rechazan de plano cualquier vinculación directa con la cuenta que difundió el contenido. Aseguran que el diputado se encontraba en La Rioja al momento del episodio y atribuyen la circulación del video a un error o manejo informal de terceros vinculados a redes sociales.
Este punto no es menor: **La Rioja**, distrito de origen de Menem, vuelve a aparecer en el mapa político nacional no solo por su representación institucional sino también por su protagonismo en la interna libertaria.
### Impacto político y señales hacia Milei
Más allá del episodio puntual, la disputa refleja un problema mayor: la dificultad del oficialismo para ordenar su conducción interna. La convivencia entre figuras con poder real —como Caputo en la estrategia presidencial y Menem en el Congreso— genera tensiones que, hasta ahora, no encontraron un canal de resolución claro.
Incluso dentro del propio Gobierno hay quienes relativizan el conflicto y consideran que el presidente Milei evitará intervenir de manera directa. Sin embargo, el nivel de exposición pública de la interna empieza a generar costos políticos, especialmente en un contexto donde el oficialismo necesita cohesión para avanzar con su agenda legislativa.
La referencia a conflictos no resueltos en otras experiencias políticas recientes aparece como advertencia interna: una interna prolongada puede erosionar la autoridad presidencial y afectar la gobernabilidad.
### Un conflicto abierto
Por ahora, no hay señales de una resolución inmediata. Las acusaciones cruzadas, el uso de redes como campo de batalla y la falta de una conducción clara del conflicto dejan abierta una disputa que podría escalar.
El dato político central es que la interna ya no es subterránea: se volvió visible, explícita y con impacto directo en la dinámica del poder. En ese escenario, la decisión —o la omisión— de **Javier Milei** será clave para definir si se trata de un episodio aislado o del inicio de una crisis más profunda dentro del oficialismo.
