Universidades en conflicto: el paro nacional expone la tensión entre el Gobierno y el sistema público

El sistema universitario argentino inicia una nueva semana de conflicto con un paro nacional de 72 horas que impacta de lleno en la actividad académica y vuelve a poner en el centro del debate la política de financiamiento educativo del Gobierno nacional. La medida, impulsada por gremios docentes, se extenderá del 30 de marzo al 1 de abril y tendrá fuerte repercusión en La Rioja, donde la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) adhiere con cese total de actividades.

La protesta se inscribe en un escenario de creciente tensión entre el Ejecutivo y el sistema universitario, atravesado por reclamos salariales, denuncias de desfinanciamiento y cuestionamientos al cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario sancionada en 2025.

Reclamo salarial y paritarias congeladas

El eje central del conflicto es la pérdida del poder adquisitivo de los docentes universitarios. Según los gremios, los salarios acumulan una caída cercana al 40% en los últimos dos años. A esto se suma la falta de convocatoria a paritarias desde octubre de 2024, lo que profundiza el malestar en el sector.

Desde el Gobierno nacional, con el jefe de Gabinete Manuel Adorni como vocero de la estrategia oficial, se analiza una propuesta de aumentos escalonados. Sin embargo, el planteo no contempla una recomposición real frente a la inflación pasada, lo que es considerado insuficiente por los sindicatos y mantiene abierto el conflicto.

La disputa, en este punto, no es solo salarial sino política: define el rol del Estado en el sostenimiento del sistema universitario y el alcance de las políticas de ajuste en el sector público.

La Ley de Financiamiento, en el centro de la escena

Otro de los focos de tensión es la implementación de la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario. La norma, que logró sortear un veto presidencial, establece mayores recursos para universidades, investigación y becas. Sin embargo, los gremios y autoridades académicas denuncian que su aplicación efectiva está demorada.

El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) advirtió que la situación presupuestaria es “crítica”, con una caída real de transferencias del 45,6% entre 2023 y 2026. Además, señalaron que los incrementos salariales quedaron muy por detrás de la inflación, consolidando una pérdida estructural del poder adquisitivo.

Impacto en La Rioja

En el plano local, los sindicatos de la UNLaR, como SIDIUNLaR y ARDU, confirmaron la adhesión total al paro. Esto implica la suspensión de clases y actividades académicas durante tres días, afectando directamente a miles de estudiantes riojanos.

El secretario general de SIDIUNLaR, Diego Morales, describió la situación como “crítica”, reflejando un escenario que combina deterioro salarial y dificultades operativas en la universidad.

Escalada del conflicto y presión política

El paro actual se suma a una medida previa de cinco días y anticipa una escalada del conflicto. Los gremios ya anunciaron una Marcha Federal Universitaria para el 23 de abril y nuevas medidas de fuerza hacia fin de mes si no hay respuestas del Gobierno.

La continuidad del conflicto plantea un desafío político para la administración nacional: negociar con el sector o sostener una política de ajuste que ya genera impacto directo en el funcionamiento del sistema universitario y en el acceso a la educación pública.