Brasil vota y el mundo mira: Flávio Bolsonaro sacude el tablero y va al balotaje con Lula
El hijo del ex presidente derrotó al candidato oficialista en primera vuelta, pero no alcanzó la mayoría absoluta. El 25 de octubre definirá si Brasil se suma a la ola de derechas que ya arrasó en buena parte de América Latina.
Brasil cerró una primera vuelta que pocos esperaban con este resultado: Flávio Bolsonaro, senador de 45 años y heredero político de Jair Bolsonaro, se impuso sobre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El candidato del Partido Liberal (PL) no llegó al umbral del 50% de los votos válidos, por lo que ambos contendientes se enfrentarán nuevamente el 25 de octubre en un balotaje que promete ser tan reñido como trascendente para toda la región.
El resultado tiene un peso que excede las fronteras brasileñas. En los últimos dos años, América Latina registró una cadena de triunfos de candidatos de centroderecha o derecha: José Antonio Kast en Chile, Daniel Noboa reelecto en Ecuador, Rodrigo Paz en Bolivia, Nasry Asfura en Honduras, Abelardo de la Espriella en Colombia, Keiko Fujimori en Perú y Laura Fernández en Costa Rica. Si Flávio Bolsonaro se impone en la segunda vuelta, Brasil pasaría a integrar ese bloque, consolidando un giro político continental de proporciones históricas.
Un mapa ideológico en disputa
Las propuestas de ambos candidatos representan visiones de país que difícilmente podrían ser más opuestas. Lula defiende la inversión pública, la progresividad tributaria, la protección social con programas como el Bolsa Familia y la transición hacia una economía de menor huella de carbono, con la Amazonía como eje ambiental.
Flávio Bolsonaro apunta en otra dirección: reducción del Estado, eliminación de ministerios, ajuste del gasto, privatizaciones y un endurecimiento radical en materia de seguridad, con la construcción de cinco cárceles federales de máxima seguridad siguiendo el modelo de El Salvador y la declaración de las principales facciones criminales como organizaciones narcoterroristas.
En política exterior, el contraste también es marcado. Lula apostó al multilateralismo, la integración latinoamericana y los BRICS. Una victoria de Bolsonaro, en cambio, podría reconfigurar la relación de Brasil con Washington, especialmente en un contexto en que la administración Trump ya había impuesto aranceles de hasta 50% a productos brasileños y vinculó esa decisión con el proceso judicial contra el ex presidente Jair Bolsonaro.
La Amazonía, en juego
El capítulo ambiental tiene implicancias globales. Desde 2023, la deforestación amazónica cayó un 45% bajo la gestión de Lula, alcanzando su nivel más bajo en más de una década. Durante la presidencia de Jair Bolsonaro, ese índice había trepado un 60%. Especialistas en conservación advierten que un cambio de gobierno podría revertir esos avances, con consecuencias que van mucho más allá de Sudamérica.
Flávio emitió su voto este domingo con un mensaje directo: Brasil “necesita un cambio” y su objetivo es “liberar al pueblo brasileño”. Lula, por su parte, planteó la elección en términos aún más crudos: la gente debe elegir “entre democracia y barbarie”.
El 25 de octubre, Brasil decidirá. Y su decisión tendrá eco en toda la región.
