Quintela le puso nombre a la maniobra: Milei usa Malvinas para tapar su desgaste

El gobernador Ricardo Quintela salió con fuerza a cuestionar las recientes declaraciones del presidente Javier Milei sobre la cuestión Malvinas. Para el mandatario riojano, no se trata de un giro genuino en la política exterior argentina, sino de un recurso político deliberado para intentar recuperar terreno frente a la caída sostenida de la imagen del Gobierno nacional.

Una cortina de humo con bandera

La lectura de Quintela es contundente: el tema Malvinas está siendo instrumentalizado. “Es un tema distractivo que se está instalando a los efectos de tratar de recuperar un espacio perdido que tiene entre la sociedad argentina”, afirmó el gobernador sin rodeos.

Pero la crítica no se detuvo ahí. Quintela vinculó las declaraciones de Milei con una política exterior que, según su visión, apunta a estrechar el vínculo con el Reino Unido en lugar de defender con coherencia los intereses soberanos de la Argentina. En ese marco, señaló la contradicción de un gobierno que apela al sentimiento nacional sobre Malvinas mientras consolida relaciones diplomáticas y comerciales con Londres.

El gobernador también amplió el eje del debate hacia el escenario internacional. Cuestionó a los sectores que, a su entender, tienen intereses económicos atados al narcotráfico y a la industria armamentística, y que se benefician de la profundización de conflictos bélicos en el mundo.

Paz contra especulación

En el tramo final de sus declaraciones, Quintela dejó en claro cuál es la dirigencia que, desde su perspectiva, Argentina necesita. “Tenemos que terminar con este tipo de dirigentes. Lo que hay que buscar son dirigentes que estén buscando la paz, el amor y la reconciliación de todos los seres humanos del planeta”, expresó.

El gobernador llamó a priorizar políticas orientadas a la convivencia pacífica, el cuidado del ambiente y la mejora concreta de las condiciones de vida de la población.

Las declaraciones de Quintela se inscriben en un contexto de creciente tensión entre los gobiernos provinciales del norte del país y la administración Milei, y llegan en una semana en que el propio presidente no descarta viajar a Londres a fines de octubre, lo que profundiza las contradicciones que el mandatario riojano puso sobre la mesa.