Quintela le tiende la mano a Llaryora: el gobernador riojano impulsa la unidad peronista de cara a 2027

El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, salió a jugar un rol clave en la reconfiguración del peronismo nacional. En declaraciones a medios nacionales, el mandatario riojano convocó públicamente a su par cordobés, Martín Llaryora, a sumarse al proceso de unidad del Partido Justicialista con miras a las elecciones de 2027.

El llamado tiene peso político: Quintela se consolida como uno de los principales armadores del PJ entre gobernadores y referentes partidarios, y su movimiento hacia Córdoba —provincia históricamente díscola dentro del peronismo— marca una apuesta estratégica para ampliar la base opositora.

Un vínculo personal como puerta de entrada

El gobernador riojano no ocultó su cercanía con la dirigencia cordobesa. “En términos personales tengo muy buena relación con Llaryora, con Schiaretti más aún todavía. Hace mucho tiempo que nos conocemos y siempre tuvo un comportamiento y una conducta para con La Rioja muy reconocida de parte nuestra”, afirmó Quintela en diálogo con Alfil AM.

Esa relación personal, según el propio mandatario, debe servir como puente hacia la convergencia política. “Tengo un afecto muy grande por Juancito Schiaretti. Con Martín creo que es importante que él se sume a este proceso de unidad para que podamos entre todos juntos recuperar la Argentina para los argentinos”, agregó en declaraciones a Yanina Passero.

El mensaje central: superar las diferencias internas

Más allá del guiño a Llaryora, Quintela aprovechó el momento para lanzar una reflexión hacia adentro del propio peronismo. Señaló que muchas veces los dirigentes del espacio ponen más condiciones para reunirse con compañeros que con sectores de ideas opuestas, una contradicción que, a su entender, frena la construcción de poder colectivo.

“No hay que tener miedo de poder juntarse con los compañeros, aún con aquellos con los que podamos estar distantes. Porque con los compañeros hay que sentarse”, enfatizó.

En esa misma línea, el gobernador llamó a “dejar las diferencias de lado y buscar síntesis” como condición indispensable para fortalecer la representación del espacio. “Hay que poner todo sobre la mesa y empezar a buscar síntesis de lo que tenemos que representar, que es lo que estamos trabajando ahora”, concluyó.

Un armador con agenda propia

El posicionamiento de Quintela no es casual. El gobernador de La Rioja viene tejiendo una red de vínculos entre mandatarios provinciales peronistas, consolidándose como uno de los impulsores más activos de la unidad del PJ de cara al ciclo electoral que se avecina.

La incorporación de Córdoba —o al menos de figuras como Llaryora— al esquema opositor representaría un salto cualitativo significativo para el peronismo, que busca reconstruirse como alternativa nacional tras los resultados de 2023.

La pelota queda ahora del lado cordobés. La respuesta de Llaryora ante el ofrecimiento público de Quintela será un termómetro clave del estado real de la unidad peronista.