Quintela planta bandera: La Rioja no cede sus recursos y rechaza el RIGI
El gobernador Ricardo Quintela volvió a dejar en claro que La Rioja no adherirá al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y que la provincia tiene su propio modelo para avanzar en el desarrollo minero. La posición no es nueva, pero la contundencia del mensaje sí merece atención: “Nación regala lo que no es de ellos”.
La frase, pronunciada en declaraciones a medios sanjuaninos, resume con precisión el núcleo del conflicto. El gobierno provincial sostiene que los recursos naturales son de las provincias por mandato constitucional, y que el Estado nacional no puede otorgar beneficios impositivos, cambiarios y aduaneros sobre bienes que no le pertenecen. El RIGI, en la visión de Quintela, hace exactamente eso: dispone de lo ajeno.
Un modelo propio, con reglas claras
La Rioja no cierra la puerta a la inversión privada en minería. Todo lo contrario: hay 25 proyectos en ejecución. Lo que la provincia exige es que esos capitales operen bajo sus propias condiciones.
Las empresas que lleguen a territorio riojano deberán cumplir con la totalidad de las obligaciones tributarias provinciales, sin las exenciones que prevé el RIGI a nivel nacional. Pero hay más: quien quiera desarrollar un emprendimiento minero en La Rioja tendrá que asociarse con la Empresa Minera Sociedad del Estado (EMSE). Eso significa que la provincia no solo cobra impuestos, sino que participa directamente de los resultados económicos de cada proyecto.
A eso se suman exigencias en materia de empleo local genuino y participación de proveedores riojanos. El esquema apunta a que la riqueza extraída del subsuelo deje valor real en la provincia, no solo regalías.
El contexto: una región que mira la minería de cerca
El debate no es abstracto. La minería ocupa un lugar cada vez más central en la agenda económica regional. El desarrollo de grandes proyectos en San Juan, en zonas que lindan con el norte riojano, como el sector de Guandacol, pone a La Rioja en el epicentro de una discusión que involucra soberanía sobre los recursos, distribución de la renta y modelo de desarrollo.
Quintela lo sabe y lo dice sin rodeos: los recursos mineros son no renovables. Entregarlos sin participación efectiva del Estado provincial sería, en su lectura, un negocio que otros hacen con lo que es de los riojanos.
La postura del gobernador viene sosteniéndose desde que el RIGI se debatió y aprobó en el Congreso Nacional. Lo que quedó claro esta semana es que La Rioja no va a moverse de esa posición.
