El presidente Javier Milei iniciará el año con una fuerte impronta federal y política. Tras la consolidación de su poder en el Congreso con la aprobación del Presupuesto 2026, el mandatario confirmó que sus primeros destinos oficiales serán la provincia de Córdoba y la Provincia de Buenos Aires (PBA). Esta decisión marca el inicio de una etapa de gestión centrada en la presencia territorial y el contacto directo con sus votantes.

El retorno al “kilómetro cero” libertario

La elección de Córdoba como primer destino no es casual. La provincia mediterránea se ha consolidado como el bastión electoral más sólido de La Libertad Avanza, otorgándole un 42% de los votos en las últimas elecciones generales. La organización de este evento estará bajo la supervisión directa de Gabriel Bornoroni, actual jefe del bloque oficialista en la Cámara de Diputados y figura central del esquema libertario en el interior.

Esta visita forma parte del denominado “Tour de la Gratitud”, una serie de recorridas nacionales que buscan capitalizar el respaldo legislativo obtenido recientemente. Para Milei, Córdoba representa el motor de su legitimidad política y el escenario ideal para relanzar su agenda de reformas estructurales.

El desafío en territorio bonaerense

Posteriormente, el Presidente desembarcará en la Provincia de Buenos Aires. Este movimiento se lee en clave de confrontación directa y estratégica con la gestión del gobernador Axel Kicillof. El oficialismo nacional busca fortalecer su estructura propia en el distrito más poblado del país, de cara a un año que será clave para la implementación de las políticas económicas de ajuste y desregulación.

El desembarco en suelo bonaerense tiene como objetivo disputar el sentido común en el principal refugio de la oposición, intentando perforar el conurbano y el interior provincial con el discurso del equilibrio fiscal.

Agenda legislativa y control político

Más allá del contacto con la militancia, estas visitas tienen un trasfondo institucional: las sesiones extraordinarias. El Ejecutivo necesita mantener activa su base electoral para presionar sobre una agenda legislativa que aún tiene pendientes profundos cambios en la estructura del Estado.

En un contexto donde el Gobierno ha logrado dominar la narrativa en el Congreso, estas recorridas por las dos jurisdicciones más determinantes del padrón electoral nacional buscan asegurar que el escenario de poder político se mantenga inclinado a favor de la Casa Rosada durante el primer semestre del año.