Parecería una venta de posiciones más que un estudio de opinión pública
En el mundo de la comunicación política argentina circula una sospecha cada vez más extendida: los rankings de imagen de CB Global Data no medirían la realidad sino que reflejarían quién paga y quién no. Sus informes no presentan metodología verificable ni cumplen estándares mínimos de la industria. Si esto fuera así, no estaríamos frente a una consultora sino frente a un esquema comercial que las autoridades competentes deberían investigar. Los gobernadores y los contribuyentes merecen saber si los datos que circulan como “estudios” son realmente lo que dicen ser.