Aston Martin en crisis en la F1: Alonso alertó por un riesgo físico tras perder la sensibilidad en pleno GP de China

La Fórmula 1 encendió una señal de alarma en el arranque de la temporada 2026. El equipo Aston Martin quedó en el centro de la polémica luego de que Fernando Alonso abandonara el Gran Premio de China tras sufrir una pérdida total de sensibilidad en manos y pies, una situación que expone un problema técnico con potencial impacto en la salud de los pilotos.

El español, bicampeón del mundo, fue contundente tras bajarse del monoplaza: las vibraciones eran “excesivas” y comenzaron a afectar su cuerpo a partir de la vuelta 20. Las imágenes a bordo confirmaron el dramático escenario: Alonso debió soltar el volante en plena recta, a más de 300 km/h, para intentar recuperar la movilidad en sus manos. Finalmente, abandonó en la vuelta 32.

El origen del problema está en el sistema híbrido, particularmente en el MGU-K, que genera vibraciones anormales que se transmiten directamente al habitáculo. Este fallo no solo compromete el rendimiento, sino que pone en duda la seguridad de los pilotos en pista. En paralelo, Lance Stroll también sufrió las consecuencias: apenas completó nueve vueltas antes de desertar por daños en la batería, vinculados al mismo fenómeno.

Desde el equipo, el jefe Mike Krack reconoció que las soluciones implementadas durante el fin de semana no dieron resultado. Intentaron reducir la exigencia del motor en ciertos tramos, pero en carrera esa estrategia resulta impracticable. “No se puede correr a bajas revoluciones cuando necesitás adelantar o recargar energía”, explicó Alonso, dejando en claro la complejidad del problema.

Más allá de lo técnico, el caso abrió un debate más profundo en la categoría: ¿hasta qué punto pueden tolerar los pilotos este tipo de condiciones extremas? Según trascendió, las vibraciones podrían provocar incluso daños neurológicos si la exposición se prolonga. De hecho, dentro del equipo estiman que Alonso no puede superar las 25 vueltas consecutivas sin riesgo, mientras que Stroll tendría un límite aún menor.

La FIA ya sigue de cerca la situación y no se descarta que tome medidas si el inconveniente persiste. Desde limitar el rendimiento del auto hasta impedir su participación, las opciones están sobre la mesa si no se garantiza la integridad física de los pilotos.

El panorama de Aston Martin es incierto de cara al próximo Gran Premio de Japón en Suzuka. Krack fue claro: no hay plazos concretos para resolver el problema. La escudería, que trabaja en conjunto con Honda, enfrenta un desafío técnico urgente en medio de un inicio de temporada muy por debajo de las expectativas.

Mientras tanto, la preocupación crece en el paddock. Lo que comenzó como una falla mecánica ahora se transformó en una cuestión de seguridad. Y en la Fórmula 1, cuando el cuerpo dice basta, no hay estrategia que alcance.