La Rioja impulsa su plan minero 2026-2030 en medio del desafío de generar consenso social

La presentación del Plan Estratégico Minero 2026-2030 en La Rioja volvió a poner en el centro del debate el rumbo productivo de la provincia y el rol del Estado en el desarrollo de una actividad históricamente sensible. La secretaria de Minería, **Ivana Guardia**, defendió la iniciativa como una “hoja de ruta” orientada a ampliar oportunidades económicas, aunque el eje político de la propuesta pasa por su capacidad de generar legitimidad social y resultados concretos en el territorio.

El plan, elaborado junto a universidades, organismos públicos y actores privados, busca consolidar una matriz minera con identidad local. Sin embargo, más allá de los lineamientos técnicos, el Gobierno provincial enfrenta el desafío de equilibrar crecimiento económico, cuidado ambiental y aceptación comunitaria, en un contexto donde la minería sigue generando tensiones.

Cinco ejes y una estrategia de gestión

La propuesta oficial se estructura en cinco pilares: modernización institucional, atracción de inversiones, sostenibilidad ambiental, desarrollo de empleo local y fortalecimiento de la comunicación pública. En términos de gestión, esto implica desde la actualización del marco legal hasta la digitalización de trámites y el impulso de empresas estatales vinculadas al sector.

Uno de los puntos clave es la intención de ampliar la participación local en la cadena productiva, con capacitación a proveedores riojanos y la inclusión de mujeres en la actividad minera. Este enfoque apunta a responder a una de las principales críticas históricas: el bajo impacto directo en el empleo regional.

Ambiente, control y licencia social

El Gobierno también plantea avanzar en mecanismos de monitoreo ambiental participativo, una herramienta que busca dar mayor transparencia a la actividad. No obstante, el verdadero desafío político radica en la construcción de confianza con las comunidades, un aspecto que la propia Guardia reconoció como deficitario.

“La comunicación minera es fundamental”, sostuvo la funcionaria, en una admisión implícita de las dificultades que ha tenido el Estado para instalar un relato convincente sobre los beneficios y controles del sector. En este punto, la estrategia oficial apunta a reducir la brecha entre la gestión técnica y la percepción social.

Un modelo en expansión y bajo presión

El plan contempla el desarrollo de la minería en los 18 departamentos de la provincia, con diferentes escalas y tipos de explotación. Esta expansión territorial refuerza la apuesta del Ejecutivo provincial por posicionar a La Rioja como un actor relevante en el mapa minero nacional.

Sin embargo, la iniciativa no está exenta de controversias. La discusión sobre el impacto ambiental, el uso del agua y la distribución de la renta minera seguirá siendo un eje central en la agenda política. En ese marco, el éxito del plan no dependerá solo de inversiones o normativas, sino de la capacidad del Gobierno de sostener acuerdos sociales duraderos.

Con este lanzamiento, la gestión provincial avanza en una de sus principales apuestas productivas, pero también abre un nuevo capítulo de debate público sobre el modelo de desarrollo que busca consolidar en La Rioja.