En un movimiento que refuerza el perfil opositor de la provincia frente al Ejecutivo Nacional, el gobernador Ricardo Quintela se reunió con los senadores Florencia López y Fernando Rejal para coordinar una estrategia de rechazo total a la reforma laboral. Durante el encuentro, los mandatarios no solo cuestionaron el impacto legal de la iniciativa en el Congreso, sino que denunciaron el “estado de abandono” de la Nación ante las catástrofes climáticas que afectan al interior.
Un frente unido contra la flexibilidad laboral
Para el Gobierno de La Rioja, la reforma impulsada por el presidente Javier Milei no representa una modernización, sino un retroceso en las conquistas sociales. Quintela fue tajante al señalar que el proyecto genera un perjuicio directo a los trabajadores, posicionando a sus legisladores como la barrera de contención en la Cámara Alta.
Por su parte, la senadora Florencia López desestimó el argumento oficialista de que la flexibilización generará empleo. “Es una mentira; lo único que se busca es empobrecer a los argentinos“, afirmó. López también lanzó una advertencia política interna, diferenciando la postura riojana de la de otros gobernadores peronistas que estarían entablando negociaciones con la Casa Rosada: “Los peronistas no entregan a los trabajadores”, sentenció, marcando una línea ética en el bloque.
El impacto económico y el rol de las PyMEs
El análisis de la situación actual fue crudo. El senador Fernando Rejal aportó cifras que fundamentan su resistencia: desde la aplicación de las primeras medidas de la actual gestión, se contabilizan 230.000 puestos de trabajo perdidos y el cierre de casi 20.000 PyMEs a nivel nacional.
Según Rejal, la reforma laboral tiene un nombre propio en cuanto a beneficiarios: los grandes grupos empresarios y la patronal, en detrimento de la estabilidad de la clase media y los sectores populares. El legislador subrayó que las normativas aprobadas hasta el momento solo han profundizado la crisis del consumo y la producción.
Clima y desamparo: El reclamo por la ausencia del Estado
Más allá de lo legislativo, la reunión abordó la emergencia climática. La Rioja ha sufrido recientemente eventos extremos en localidades como Villa Mazán, Aminga, Chepes y Patquía, donde las lluvias causaron daños estructurales graves.
Quintela denunció una “frivolidad” por parte del Estado Nacional, criticando que se hayan derogado herramientas de asistencia ante catástrofes a través de la Ley Bases. En este sentido, se comparó la situación local con los incendios en la Patagonia (donde se perdieron más de 230 mil hectáreas), señalando que las provincias han quedado solas ante los desastres naturales. “Históricamente, Nación auxiliaba en estas crisis; hoy ese acompañamiento no existe”, concluyó el mandatario riojano.
