La visita del Papa a Argentina: el Vaticano pide esperar y la incertidumbre crece
El viaje apostólico a Sudamérica, previsto para noviembre, queda en suspenso tras la operación pulmonar de León XIV
La salud del Papa León XIV pone en duda uno de los eventos religiosos y diplomáticos más esperados del año en Argentina. El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, fue claro este jueves: antes de confirmar cualquier agenda del pontífice, hay que esperar a ver cómo evoluciona su recuperación.
La declaración llegó al margen de un acto en la embajada de Irak en Roma, cuando los medios le consultaron por la gira sudamericana prevista entre el 6 y el 17 de noviembre, que además de Argentina incluiría a Uruguay y Perú.
“Dependerá de cómo van las cosas”, respondió el purpurado, sin dar margen para el optimismo inmediato pero tampoco para el alarmismo. Un mensaje de calma institucional, pero que deja en el aire una visita que millones de argentinos —y en particular los riojanos, con su profunda raigambre católica— esperaban con fervor.
León XIV fue operado el miércoles para extirpar una sección del pulmón afectada por un adenocarcinoma. La intervención se realizó en el hospital Gemelli de Roma y, según las informaciones oficiales, transcurre con normalidad. El propio Papa ya retomó parte de su actividad desde la internación.
Parolin reconoció que sigue “preocupado” por la salud del pontífice, aunque confió en una resolución favorable. “El Papa lleva dos días ingresado y no podemos hacer previsiones de ningún tipo. Hay que ver cuándo regresará, en qué situación, qué dirán los médicos… y en base a todos esos elementos, el Papa reajustará su pontificado si es necesario”, señaló ante la agencia ANSA.
El cardenal también fue consultado sobre si León XIV presidirá el rezo del Ángelus este domingo desde el Gemelli. La respuesta fue igualmente cauta: “Parece que le han dado cinco días de convalecencia, por lo que si está mejor el fin de semana, pienso que lo hará desde el hospital”. Pero aclaró que “son todo conjeturas”, ya que no ha tenido contacto directo con el Papa desde el ingreso. “En estos días es mejor dejarlo tranquilo para que se recupere”, sostuvo.
Lo que sí destacó Parolin fue la forma en que el pontífice anunció su operación: el domingo pasado, desde la ventana del Palacio Apostólico, de cara a los fieles reunidos en la plaza. Un gesto de transparencia y cercanía que el secretario de Estado calificó de “bellísimo”.
Por lo pronto, Argentina deberá esperar. La visita papal sigue en pie en los papeles, pero su concreción depende de una sola variable: la recuperación de un hombre que, con o sin agenda de viajes, ya demostró que no esquiva la mirada del mundo.
