Menem dijo que la gente “pide café online” para esquivar el dato de que el consumo se desploma
Mientras el INDEC certifica la caída en las ventas, el presidente de la Cámara de Diputados ensayó una explicación que no convenció ni al propio gerente de la cadena de cafeterías que tenía al lado.
La crisis de consumo ya no admite maquillaje. Los números del Instituto Nacional de Estadística y Censos son contundentes: cada vez se vende menos en la Argentina. Tres años de destrucción de empleo formal y cierre de empresas tienen consecuencias concretas en los bolsillos de los ciudadanos, y eso se refleja en cada mostrador, en cada ticket de compra, en cada local vacío a media mañana.
Sin embargo, Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, decidió salir al cruce de esa realidad con un argumento que sorprendió incluso en el estudio de televisión donde lo formuló. Consultado por la caída en las ventas de Café Martínez, una conocida cadena de cafeterías, el legislador libertario sostuvo que el fenómeno se explica por un cambio de hábitos: la gente, dijo, ahora pide el café de manera online.
El problema es que esa explicación chocó de frente con quien más sabe del tema en ese mismo piso televisivo.
Un portazo en plena cámara
Leandro Canabe, gerente general de la cadena mencionada, estaba presente en el programa conducido por Luis Majul y no dejó pasar la interpretación oficial. Fue categórico: las ventas cayeron, los montos de los tickets bajaron, y esa tendencia tiene una causa directa que no tiene nada que ver con plataformas digitales ni cambios generacionales. El dinero disponible en el bolsillo de los consumidores es, sencillamente, menor.
El contraste fue elocuente. Mientras el funcionario apostaba a la narrativa del “nuevo paradigma”, el ejecutivo de la empresa describía, en tiempo real, lo que ocurre puertas adentro de un negocio golpeado por la pérdida de poder adquisitivo.
El intento de reencuadre
No es la primera vez que desde el oficialismo se recurre al crecimiento del comercio electrónico para atenuar el impacto de las cifras de ventas presenciales. Es cierto que el canal online crece: es un fenómeno relativamente reciente y su expansión porcentual resulta positiva si se la compara con años anteriores. Pero ese crecimiento no alcanza a compensar la contracción generalizada del consumo, ni explica por qué bajan los tickets promedio o por qué cierran locales en todo el país.
Lo que sí explica el cuadro general es otra información que el propio Menem deslizó en la misma entrevista: la economía informal estaría absorbiendo empleo ante la destrucción de puestos de trabajo formales. Una admisión que, lejos de ser un dato positivo, confirma la gravedad de la situación que el oficialismo intenta relativizar.
Para los riojanos, que conocen de cerca lo que significa la falta de trabajo genuino y el achicamiento del comercio local, el argumento del café online suena a lo que es: una explicación que no alcanza para tapar lo que los números, y la realidad cotidiana, ya dijeron.
