La Sole y Messi: el abrazo que cerró una era
El Monumental fue el escenario de un cierre histórico. Lionel Messi disputó su último partido con la camiseta de la Selección Argentina y lo hizo a la altura de toda su trayectoria: gol de penal, dos asistencias y una victoria por 3 a 0 ante Benín que dejó sabor a épica final de película.
Pero el momento que detuvo el tiempo no fue dentro del campo. Fue después.
Soledad Pastorutti tomó el micrófono y le cantó “Brindis” al hombre que durante dos décadas cargó con el sueño de un país en los botines. La voz de La Sole llenó cada rincón del estadio y cuando la última nota se apagó, Messi y la cantante santafesina quedaron envueltos en un abrazo que resumió lo que las palabras no podían terminar de decir.
Un adiós que fue mucho más que un partido
21 años de selección. Dos asistencias en su despedida —a Nicolás Otamendi y a Nicolás Paz— más el gol que lo convirtió en protagonista una vez más. Messi no se fue de a poco: se fue como siempre jugó, siendo determinante.
El estadio Monumental, colmado, fue testigo de una noche que La Argentina tardará en procesar. No hubo derrota que aceptar ni ciclo inconcluso que lamentar. El cierre fue redondo, emotivo y a la altura del legado.
La música puso el sello final
La elección de Soledad Pastorutti no fue casual. “Brindis” es una canción que habla de gratitud, de caminos recorridos y de la celebración de lo vivido. En ese contexto, la letra cobró una dimensión que fue directamente al pecho de todos los presentes.
El abrazo entre los dos fue la imagen que el país eligió para despedir a su capitán eterno. Sin discursos políticos, sin grandilocuencia forzada. Solo música, emoción genuina y la certeza de que algunos momentos no necesitan explicación.
La Rioja, como el resto del país, vivió esa noche pegada a la pantalla. Y aunque el fútbol no sea la primera agenda de este medio, hay momentos que trascienden cualquier sección: este fue uno de ellos.
