Inflación de mayo: entre el festejo oficial y el impacto real en La Rioja
El índice del 2,1% que celebró el Gobierno nacional no alcanza para disimular una realidad que golpea fuerte en las provincias del interior.
El Gobierno nacional salió a celebrar públicamente el dato de inflación de mayo: 2,1% según el INDEC. Javier Milei y Luis Caputo encabezaron las felicitaciones cruzadas en redes sociales, presentando el número como un logro del modelo económico. Sin embargo, los datos detrás del índice cuentan otra historia.
Los alimentos subieron un 2,5% en mayo, por encima del índice general. La inflación interanual acumula un 33,2%. Y para no caer bajo la línea de pobreza, una familia tipo necesita hoy más de $1.490.000 mensuales.
Un festejo que no llega a los bolsillos
Más allá de las estadísticas, el debate de fondo es político: ¿qué significa “bajar la inflación” cuando los precios siguen subiendo y el poder adquisitivo no se recupera?
Desde el interior del país, la percepción es diferente a la que se construye desde Buenos Aires. La reducción en los fondos coparticipables, el freno a la obra pública nacional y el recorte de transferencias a las provincias son parte del ajuste que el Gobierno central lleva adelante.
La Rioja, en ese contexto, no es ajena al impacto. La provincia gobernada por Ricardo Quintela enfrenta un escenario económico condicionado, en parte, por las decisiones del Ejecutivo nacional: menos recursos que llegan desde Nación, mayor presión sobre los presupuestos provinciales y un consumo interno que se sostiene con dificultad.
Dos modelos, una misma crisis
La tensión entre el Gobierno nacional y las provincias que cuestionan el rumbo del ajuste no es nueva, pero se profundiza con cada dato que confirma que el costo del modelo lo absorben, principalmente, los sectores de menores ingresos.
Mientras el índice de inflación mensual baja en las estadísticas, la canasta básica sigue siendo inalcanzable para miles de familias riojanas. La pregunta que queda flotando no es técnica, sino política: ¿quién paga realmente el ajuste?
La gestión provincial sostiene que responde con herramientas propias —sostenimiento del empleo público, políticas de consumo local y resguardo de los trabajadores— frente a un Estado nacional que prioriza los equilibrios macroeconómicos por encima del impacto social en el territorio.
El debate está lejos de cerrarse. Con una inflación interanual del 33,2% y una canasta básica que sigue creciendo, el festejo oficial choca de frente con la experiencia cotidiana de millones de argentinos, incluidos los riojanos.
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