La Rioja reactiva los “Chachos” para pagar aumentos salariales en un contexto de caída de fondos nacionales

El gobierno provincial anunció una suba de sueldos para el sector público, pero la medida llega atada a una herramienta cuestionada: los bonos de cancelación de deuda que circulan en paralelo al peso.

Qué pasó

El Jefe de Gabinete de Ministros de La Rioja, Juan Luna Corzo, confirmó que los trabajadores del sector público provincial recibirán un aumento salarial que se aplicará sobre todos los ítems remunerativos y no remunerativos. La suba se hará efectiva tras el pago del medio aguinaldo correspondiente al primer semestre del año.

Sin embargo, lo que genera debate no es el aumento en sí, sino el mecanismo que el gobierno provincial volverá a poner en marcha para financiarlo: la reactivación del programa “Chachos”, los bonos de cancelación de deuda emitidos por la provincia.

El contexto que explica la decisión

La medida no surge en el vacío. Luna Corzo fue explícito al señalar que la provincia atraviesa una caída sostenida en las transferencias federales y en los recursos coparticipables desde diciembre pasado. Esta reducción en los fondos que llegan desde la Nación obliga al gobierno de Ricardo Quintela a buscar herramientas propias para sostener el gasto en personal.

En ese marco, la reactivación de los “Chachos” apunta a cubrir el diferencial que los fondos nacionales ya no alcanzan a financiar. Según el propio funcionario, la circulación de estos bonos genera un impacto financiero positivo en la economía local, funcionando como un dinamizador del comercio y el consumo interno en la provincia.

Las críticas y la respuesta oficial

El programa “Chachos” no está exento de polémica. La oposición y distintos sectores económicos han cuestionado históricamente el uso de este tipo de instrumentos, señalando los riesgos que implica la emisión de cuasi-monedas provinciales: distorsión de precios, rechazo por parte de comercios y pérdida de valor real para el trabajador que los recibe.

Frente a esas críticas, Luna Corzo defendió la herramienta. Sostuvo que la experiencia previa con los bonos fue efectiva y que el equipo económico provincial tiene la capacidad técnica para administrar la situación actual sin que los trabajadores se vean perjudicados.

El cuadro nacional como telón de fondo

El Jefe de Gabinete fue más allá del anuncio puntual y utilizó la conferencia para trazar un diagnóstico político del escenario macroeconómico. Calificó de “tragedia” el impacto del plan económico del gobierno nacional sobre las provincias argentinas, apuntando directamente al esquema de ajuste que ha recortado los recursos coparticipables a nivel federal.

En ese sentido, la decisión del gobierno riojano de no reducir salarios ni trasladar el ajuste al trabajador público adquiere una dimensión política clara: se posiciona en las antípodas del modelo de austeridad que impulsa la administración de Javier Milei desde Buenos Aires.

El compromiso que dejó Luna Corzo

Más allá de los mecanismos de financiamiento, el funcionario fue categórico respecto de la postura del gobierno provincial: no se buscará equilibrar las cuentas a costa de los salarios de los empleados públicos. El bienestar de los trabajadores, afirmó, es una prioridad que la gestión no está dispuesta a negociar, independientemente de las presiones que genere el contexto fiscal nacional.